Ráfales trabaja en un proyecto para mejorar la seguridad y la fiabilidad de su suministro eléctrico mediante el traslado del actual transformador y la renovación de parte de la infraestructura. La actuación, que se encuentra en fase de tramitación administrativa, supondrá una inversión superior al medio millón de euros que asumirá íntegramente Endesa, según ha explicado el alcalde, José Ramón Arrufat.
La intervención responde a los problemas que genera la ubicación actual del transformador, situado en la zona del castillo, en un punto de difícil acceso para los trabajos de mantenimiento y reparación. La estrechez de las calles obliga a utilizar maquinaria de dimensiones reducidas y complica cualquier intervención técnica. Además, cuando es necesario realizar tareas de mantenimiento, los operarios deben recurrir a grupos electrógenos, lo que provoca cortes de luz durante varias horas.
«Es una pesadilla y una odisea», ha resumido Arrufat, quien considera que esta situación supone un inconveniente tanto para los vecinos como para la actividad económica del municipio. El problema afecta especialmente a quienes residen en las inmediaciones del transformador y conviven con las molestias derivadas de su ubicación.
Dos proyectos para renovar la infraestructura eléctrica
La actuación se articula en dos proyectos diferenciados, uno de media tensión y otro de baja tensión, que permitirán modificar el trazado actual y trasladar el transformador fuera del casco urbano.
El proyecto de media tensión contempla cambiar parte del recorrido de la línea eléctrica, renovar algunas de las torres existentes y establecer una nueva ubicación para el transformador. Por su parte, el proyecto de baja tensión prevé sacar la línea del transformador y llevarla de forma subterránea hasta el municipio, donde se conectará con la red de distribución existente.
El Ayuntamiento lleva años trabajando para sacar adelante esta intervención, que también fue una reivindicación de anteriores corporaciones municipales. La dificultad para encontrar una ubicación adecuada y la magnitud económica de la inversión han condicionado su desarrollo. Para una localidad de alrededor de 150 habitantes, hacerse cargo de una obra de estas características resultaría inasumible con los recursos municipales. Por ello, el alcalde destaca la importancia de que Endesa financie el coste completo de los trabajos.
La tramitación administrativa impide fijar fechas
Aunque los proyectos ya están redactados, todavía deben superar distintos procedimientos administrativos antes de que puedan comenzar las obras. El documento correspondiente a la red de baja tensión ya ha sido presentado ante Patrimonio, debido a que Ráfales está declarado conjunto histórico.
En el caso de la media tensión, el proyecto también debe completar los trámites ante los organismos competentes en materia de industria, además de pasar por los procedimientos de información pública y las autorizaciones sectoriales correspondientes. La tramitación incluye asimismo otros organismos, como el INAGA y la Administración provincial.
Por el momento, el Ayuntamiento no dispone de un calendario concreto para el inicio o la finalización de los trabajos. «Es imposible manejar fechas, porque estos proyectos llevan muchísima tramitación burocrática y se dilatan mucho en el tiempo», ha señalado Arrufat.
Más seguridad para los vecinos y los negocios
El objetivo principal de la intervención es mejorar la seguridad y la continuidad del suministro eléctrico, además de reducir las molestias que ocasiona la infraestructura actual. El alcalde también confía en que la mejora contribuya a dar estabilidad a los negocios existentes y facilite futuras inversiones empresariales.
Aunque no ha concretado proyectos económicos condicionados por la actuación, Arrufat considera que disponer de una red eléctrica adecuada resulta fundamental para mantener servicios, atraer actividad y favorecer que la población continúe viviendo en el municipio.









