Nonaspe, Fabara y Lledó pedirán ayudas para la reforestación de las zonas afectadas por los incendios forestales del pasado mes de mayo. La noticia de la inclusión de estos municipios en el listado de zonas declaradas gravemente afectadas por emergencias de protección civil ha sido recibida con una mezcla de alegría y precaución ya que se prevé que el Ministerio del Interior estipule unos requisitos para los beneficiarios.
Todavía no se conocen cuáles serán los requerimientos pero el alcalde de Fabara, Juan Jesús Villalba, adelanta que, según le han comentado desde la subdelegación del Gobierno, "los afectados deberían tener un seguro propio para solicitar las ayudas. Si es así, será complicado que algún particular o ayuntamiento pueda solicitarlas". El monte del término municipal de Fabara es propiedad de la Sociedad de Comuneros de los Montes de Fabara, formada por los vecinos del pueblo. Desde la entidad señalan que están a la espera de que se convoquen las ayudas y que, mientras tanto, ya están recogiendo la leña de la zona. No obstante, adelantan que la reforestación de la zona es una de las actuaciones que quieren solicitar.
El primer edil nonaspino, Fernando Taberner, coincide y añade que en su término municipal "la mayoría es secano por lo que casi nadie tiene un seguro". No obstante, el alcalde apunta que "cualquier tipo de ayuda es bienvenida y nos pondremos en contacto con el Ministerio para saber a qué nos podemos acoger". Tras recoger toda la información, el Ayuntamiento prevé informar a los particulares que sufrieron daños por el fuego.
El Ayuntamiento de Lledó también estudiará en detalle la convocatoria para conseguir las máximas ayudas posibles. "Cada día, cuando nos levantamos y miramos la zona afectada, nos duele el alma de ver los pinos quemados, parece el apocalipsis", remarca la alcaldesa Teresa Crivillé.
Fabara ha sido la localidad más afectada con 369, 61 ha calcinadas, Nonaspe la siguiente con 96,8 y Lledó alcanza las 55. La mayor parte del terreno calcinado es monte aunque el fuego también alcanzó alguna finca de olivo y almendro, sobre todo, en el Bajo Aragón-Caspe. Los particulares y empresas también podrán solicitar estas ayudas que cuentan con líneas de intervención en caso de destrucción total o parcial de viviendas, damnificación por destrucción o daños de enseres de primera necesidad o elementos comunes de una comunidad de propietarios, entre otros.








¿Y todos estos afectados, se han personado como acusación particular en el procedimiento penal iniciado, para reclamar los daños? Recordemos que el origen del fuego ha sido una negligencia agrícola con autor conocido.