La capital del Matarraña logra convertirse en referente con el tradicional certamen Comercial y Ganadero
Miles de personas recorrieron el recinto de la Feria Comercial y Ganadera que Valderrobres celebra durante el primer fin de semana del mes de mayo. La villa valderrobrense se convirtió en la capital comercial del Bajo Aragón Histórico con más de 200 stands de todo tipo en los que los visitantes pudieron encontrar prácticamente cualquier cosa. Mercadillo de ropa, productos artesanos, tradicionales y gastronómicos, ferretería, maquinaría, tecnología, plantero, flores, animales y un sinfín de productos fueron solo algunos de los productos que convirtieron a Valderrobres en un gran almacén.
La baja temperatura para tratarse de un mes de mayo con el que arrancó la mañana del sábado, no desanimó a todos aquellos que no dudaron en perderse la cita. Poco a poco el sol fue ganando terreno de manera proporcional al flujo de visitantes que fueron llenando el recinto ferial y que fue incesante durante toda la jornada, de igual modo la mañana del domingo vivió la máxima afluencia de personas, la mayor parte de ellas valderrobrenses y vecinos de localidades próximas, aunque fueron muchos los turistas que recorrieron el recinto ferial.
Como novedad este año, la Asociación de Ganaderos de Ovino y Caprino del Matarraña organizó el I Concurso de Perro Pastor junto a la carpa ganadera, un certamen pionero en Aragón. El objetivo es que se consolide a nivel de Aragón y sea un referente a nivel nacional. "Queremos que este concurso se consolide. Hay encuentros similares en Cataluña, Valencia y País Vasco pero aquí en Aragón es el primero que se celebra", explicó Alberto Riba, presidente de la Asociación.
La carpa empresarial fue otro de los lugares de interés durante toda la feria. Empresarios relacionados con la maquinaria, la tecnología y los productos agroalimentarios estuvieron presentes en la cita. Además los más pequeños disfrutaron de varios castillos hinchables junto a las dos grandes carpas.







