La fuerte granizada que este fin de semana impactó sobre varios pueblos del Matarrraña ha dejado drásticas consecuencias en Agrogisel, una granja de pavos de Valderrobres. Aproximadamente 1.400 de sus animales murieron como consecuencia de un ataque de pánico provocado por el ruido del granizo sobre los tejados de chapa de las naves de la explotación. «El ruido dentro es bestial, una barbaridad. Los animales se amontonaron y se ahogaron. No es tanto el daño estructural, sino el pánico que causó en ellos», explica Julio Vallés, propietario de la granja.
La granja cuenta con seguro para este tipo de sucesos, aunque las pérdidas económicas por la muerte de los animales podrían ascender a una cantidad considerable, según adelanta Vallés. «Se pueden perder entre 6.000 y 7.000 euros, aunque no es una cantidad exacta, ya que depende de varios factores, como el coste del pienso y los índices de conversión de los pavos», añadió el propietario.
Los daños fueron menos severos en las naves más nuevas. No obstante, en las más viejas, con techos antiguos, el granizo provocó agujeros, lo que requerirá reparaciones adicionales.
Vallés subrayó que este tipo de sucesos, aunque poco frecuentes, son una de las muchas dificultades a las que se enfrentan los ganaderos. «Es una situación más que ha pasado toda la vida. Si tienes tejados más antiguos, sabes que estás más expuesto», afirmó.










Nadie habla de lo que debieron sufrir los animales. Solo del dinero perdido. Lastima de humanidad.
Así es, solo importa el dinero , pobres, cuanto sufririan
el señor de la granja le gustarán los animales pero seguramente la tiene para que le dé dinero como lo que hacemos todos