La cantera de caliza asociada a la extinta Central Térmica de Andorra continúa su proceso de transformación un año después de su adquisición a Endesa por parte del Grupo MLN. En este tiempo se han realizado voladuras controladas para la extracción de áridos, se ha trasladado maquinaria para su procesamiento y desde hace unas semanas ya está en funcionamiento una planta de hormigón en la que se han generado 9 puestos de trabajo. La materia prima obtenida se utiliza tanto para obras propias como para abastecer proyectos del entorno, como es el ejemplo del nuevo vial del Hospital de Alcañiz, inaugurado recientemente.
La puesta en marcha de esta planta de hormigón es precisamente una de las novedades más significativas del proceso de evolución de la empresa, que no descarta seguir expandiéndose en la zona. Está compuesta por una plantilla integrada por un plantista, un técnico de laboratorio y personal en las oficinas que ya están acondicionadas.
Además de ello, la empresa ha reforzado la seguridad con vigilancia permanente en la cantera, algo que antes no había. La presencia de la compañía se traduce también en un flujo constante de transportistas y vehículos pesados que acuden a cargar hormigón y árido, aunque esa actividad es variable y depende de la demanda de obra. El objetivo para el grupo es replicar en el municipio minero el modelo de cantera que ya desarrollan en sus instalaciones de Bárboles, en Zaragoza.
Desde el Grupo MLN subrayan que la elección de Andorra no fue casualidad. Consideran que la villa minera, pese al duro impacto sufrido por el cierre de la térmica, tiene un enorme potencial de desarrollo.
Rafa Guía valoró positivamente este avance fuera del Plan de Acompañamiento para la Transición Energética, señalando que «son nueve puestos de trabajo que nos vienen muy bien en estos momentos». Además, subrayó que «hay otras iniciativas en el pueblo» como JV20 Forest, MVC Factory o AgroCultivate, lo que refleja el dinamismo empresarial en la Comarca Andorra-Sierra de Arcos.
Perspectivas esperanzadoras
Aunque la transición tras el cierre de la Central Térmica está siendo lenta y el empleo sigue siendo una preocupación constante, el avance de proyectos como el de MLN aporta una dosis de optimismo. «Sabemos que pedir paciencia en una zona donde prácticamente no había paro es complicado y cuesta. Pero hay proyectos que están madurando con rapidez. Nosotros ya estamos creando empleo y vamos a más», destacan.
La evolución de la planta de hormigón y la instalación de nuevas infraestructuras marcarán el futuro inmediato de Andorra. «Todo dependerá del volumen de trabajo. Cuanto mayor sea la demanda, más posibilidades tendremos de contratar a más personal y ampliar servicios», aclaran fuentes de la empresa.
«La planta de hormigón ha sido un primer paso. La tramitación fue ágil y en seis meses tuvimos la autorización. Después vinieron las obras de acondicionamiento y el montaje. En total, nos ha llevado un año. Con la planta de asfalto esperamos unos tiempos similares», explican desde MLN. De cara a los próximos años, el objetivo de la empresa es implementar una planta de asfalto y más tarde una planta de eliminación y valorización de residuos de construcción y demolición.








