Hasta cinco casas en Montalbán afectadas por las intensas lluvias que descargó la DANA el pasado 29 de octubre podrían ser derribadas de forma inminente ante la peligrosidad que suponen para los vecinos. Los inmuebles, que están ubicados en el casco antiguo, presentan daños estructurales, tejados hundidos e importantes grietas. Ninguna de las viviendas está habitada en la actualidad, ya que fueron dejadas en herencia y, prácticamente, se encuentran abandonadas. Los técnicos municipales comenzaron a inspeccionar este martes tanto los edificios dañados como los contiguos y continuarán hasta el jueves, según estima el alcalde, Carlos Sánchez Boix.
Tras las valoraciones, el Ayuntamiento podrá esclarecer el número real de casas afectadas y procederá a declararlas en ruina. Seguidamente, se notificará a los propietarios. «Alguna vivienda está crujiendo. Hay que tirarlas ya, rápidamente, sobre todo por la seguridad de los vecinos de Montalbán», subraya Sánchez Boix. Las labores de demolición se prevén complicadas puesto que los inmuebles son estrechos y, además, están situados en calles angostas. Por otro lado, será imprescindible el reforzamiento y la consolidación de los edificios colindantes.
Los técnicos también valorarán durante los dos próximas días el resto de infraestructuras arrasadas por unas riadas en la rambla «nunca vistas». El pueblo tiene socavones «de más de uno y dos metros», los pavimentos, las tuberías y redes se han esfumado, y, de hecho, hay calles que «han desparecido por completo». «No hay absolutamente nada, hay que rehacerlo de nuevo. Va a costar tanto tiempo como dinero», lamenta el alcalde. Hasta ahora no han podido dar una estimación económica exacta, pero se cree que el jueves habrá avances. El Gobierno de Aragón también está a la espera de que el Consistorio le transmita la información.
«Estamos muy agradecidos tanto con DGA como con la Diputación de Teruel porque están por la labor de colaborar. Ambos nos han transmitido su preocupación. El presidente de Aragón, Jorge Azcón, nos llamó ayer (el lunes) y nos dijo que hiciéramos lo que teníamos que hacer, que nos iban a ayudar», explica Sánchez Boix. En los últimos días se han ido avanzando los trabajos con medios de la DPT y de las propias empresas del municipio, que se han volcado en las labores. «Les tengo que dar mil gracias por la implicación. Hemos conseguido destaponar el canal y seguimos limpiando», detalla el primer edil.
Los suministros de agua, luz y cobertura que se vieron afectados tras el paso de la DANA funcionan con normalidad, a excepción del alumbrado en alguna calle puntual. La captación de agua se encuentra en el otro lado del río, por lo que, en principio, no peligra. Sin embargo, Sánchez Boix advierte de que «existen muchos desprendimientos en la zona de los manantiales que todavía no han sido valorados».
Piden la intervención de la CHE
La rambla, zona cero de la riada, ya está despejada, pero «queda mucho trabajo por hacer» en caminos y barrancos colapsados. «El agua nos ha destrozado cientos de kilómetros. En los barrancos tenemos árboles cruzados», describe el alcalde. A este respecto, Sánchez Boix muestra su disconformidad con la «nula intervención» de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y demanda su actuación. «Ni siquiera se han puesto en contacto. Tenemos barrancos deshechos, hemos tenido problemas en empresas y en casas por las zonas de los barrancos porque se han roto muros que son de su competencia. Es incomprensible que la Confederación ni siquiera haya llamado por teléfono», denuncia el primer edil.
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