El centenario del Híjar F.C. no pudo tener mejor escenario que el campo de fútbol de La Val, donde este sábado se han reunido más de un centenar de hinchas para revivir la historia del fútbol local con un partido amistoso único. Los veteranos del Híjar F.C., algunos con los años dibujados en sus rodillas, recibieron a los veteranos del Real Zaragoza, un equipo que llegó cargado de nombres históricos como Paredes, Guillermo Murillo, Virgilio, Mosso y el inconfundible Juan Señor.
Desde el pitido inicial, el ambiente en La Val estuvo cargado de nostalgia y emoción. Aunque el marcador terminó 0-2 a favor del Real Zaragoza, el partido fue mucho más que un resultado. Fue un homenaje al fútbol de siempre, al que se juega con el corazón y no tanto con los músculos.


«El mérito realmente es del Club Deportivo Híjar Fútbol Club por cumplir cien años. Ha venido el Zaragoza como podía haber venido cualquier otro equipo, pero bueno, el mérito es de Híjar», subrayó Quino Monzón, presidente del Híjar F.C. en una entrevista concedida durante el descanso del encuentro sin restar la importancia de contar con un equipo como el Real Zaragoza en un día tan especial.
La tarde acompañó, con un sol que parecía querer sumarse a la celebración, y con una afición entregada que abarrotó las gradas del campo. «Hay caras desconocidas, la verdad. Ha venido gente que no habíamos visto, de los pueblos de alrededor, porque el Zaragoza llama la atención», comentaba Monzón, destacando la notable asistencia en La Val.
Una historia de resiliencia y comunidad
El partido fue un reflejo de la historia del club: humildad y constancia. En el descanso, con un 0-1 adverso, Monzón aún tenía esperanzas. «Estamos compitiendo bien. Hace veinticinco años nos metieron un cero a ocho; espero que no se repita», espetó. No se repitió, pero tampoco hubo milagro. El Zaragoza amplió su ventaja con un segundo gol en la segunda mitad, sellando el encuentro.


El Híjar F.C., sin embargo, no juega para ganar siempre. Su verdadera victoria reside en la pasión de su gente y en la tenacidad de su comunidad. A lo largo de sus cien años, el club ha vivido épocas de esplendor y otras no tan afortunadas, pero siempre con el mismo espíritu combativo. «El deseo claramente es que haya una continuidad en el fútbol, que se asiente», afirmó Monzón, consciente de los retos que afronta el club en el futuro.
El partido finalizó, pero la celebración continuó en el corazón de los aficionados, que se llevaron a casa algo más que un resultado: una lección de historia y pertenencia. El Híjar F.C. seguirá en pie, como lo ha hecho durante un siglo, con la mirada puesta en el futuro y la memoria aferrada a cada pase, a cada gol y a cada nombre que ha vestido su camiseta. Porque, al final, un club es eso: una suma de historias que, como en el caso del Híjar F.C., no se detienen con el tiempo.








Esa valla de la val a ver si se levanta y se repara que sois unos dejados. Veteranos? Si estos no sabían lo que era el fútbol cuando yo era juvenil.
También hemos tenido en Hijar encierro taurino por el monte. Lo podéis ver esta noche es eshijar.
Si plantaran árboles otra pinta tendría el campo, esta muy dejado el campo.
Enhorabuena al Híjar FC por su celebración, debió ser muy emotivo.
Recuerdos del mejor equipo que nunca ha tenido el Hijar, con el Gori Silva, el luis mi, el Tino, etc… el de preferente que sino hubiera sido por el dinero hubieran jugado en tercera.
Se necesita escritor…. Buen escritor… absténgase tantanes.