La prestigiosa Guía Michelín, referente en la restauración y turismo a nivel mundial, ha otorgado al Torre del Marqués Hotel Spa & Winery de Monroyo sus Tres Llaves. Se trata de la máxima distinción que esta Guía otorga a los mejores hoteles de todo el mundo. De las escasamente 50 distinciones máximas que Michelín ha otorgado a hoteles de todo el mundo, tan solo cinco han sido para establecimientos de España. Junto a La Torre del Marqués de Monroyo han sido reconocidos establecimientos como el renombrado Hotel Ritz de Madrid; Terra Dominicata, en Escaladei -el Priorat-; Abadía Retuerta LeDomaine, en Sardón de Duero (Valladolid) y Atrio Restaurante Hotel, en Cáceres.
Se trata de un reconocimiento que la Guía Michelín estrena precisamente este año. El alcance de este galardón es equiparable al de las conocidas y mediáticas Estrellas que Michelín otorga a restaurantes de todo el mundo, solo que en este caso, el sello es para hoteles. «No esperábamos que nos otorgasen este reconocimiento. Lo que haremos es continuar con lo que estamos haciendo, trabajar para ofrecer una experiencia única y por un destino que es auténtico y tiene identidad. Al final, eso es lo que nuestros visitantes buscan y lo que debemos preservar», explica Óscar García, propietario de La Torre del Marqués. El empresario madrileño recogió este reconocimiento, acompañado por la también empresaria y su mujer, Marta Goiri, hace escasos días en un acto que tuvo lugar en la capital española.
Desde la Guía Michelín destacan que para llevar a cabo esta valoración se basan en cinco criterios que utilizan sus inspectores para juzgar los hoteles. Sin embargo, añaden, en este caso se han centrado especialmente en la arquitectura y el diseño de interiores. En el caso de Torre del Marqués, desde Michelín resaltaron las habitaciones, las paredes de piedra rústica que «combinan a la perfección» con un diseño interior de estilo contemporáneo y «comodidades de alta gama, incluidos unos baños ultramodernos. El aspecto es minimalista y los colores neutros y cálidos». Destacan también «las texturas», como «así lo evidencian las alfombras de esparto, los muebles de madera sin desbastar y los nudosos revestimientos de pino».
Imágenes del Torre del Marqués Hotel Spa & Winery de Monroyo./ GUÍA MICHELIN
García subraya, que, además de la experiencia que ofrece el establecimiento, el proyecto de producción de vino y recuperación de cepas antiguas. Cabe recordar que Torre del Marqués embotella ya su propio vino dentro de otro proyecto denominado Mas de Llucia a través del cual ofrece experiencias enológicas. «Sin duda creo que es otra de las apuestas que han gustado y que ofrecen la oportunidad, no solo de venir y disfrutar de este paisaje, si no de saborearlo y poner en valor la historia de todo un territorio, el Tastavins, que durante siglo fue un importante valle productor de vino», añade García.
«El reto, aprovechar este turismo»
Óscar García destaca la «oportunidad» que supone para un territorio como el Matarraña aprovechar el tirón internacional, que aunque todavía es minoritario en la zona, cada vez cuenta con más presencia ya que, a su juicio, «se ha creado marca en el exterior». Destaca, asimismo, otros reconocimientos de carácter nacional e internacional con los que cuenta ya el territorio a través de diferentes menciones y una Estrella Verde. «Es un reto para toda la comarca aprovechar la oportunidad que supone recibir a un turista internacional que, a pesar de que el aeropuerto internacional más cercano está lejos, viene cada vez más», añade el propietario del Hotel.
García, destaca, asimismo, el potencial que el turismo tiene para poner en valor los productos agroalimentarios del territorio y generar más economía en el territorio. «Creo que todos los que nos dedicamos a la industria turística debemos potenciar, más si cabe, un compromiso inquebrantable con el patrimonio, el paisaje, la gastronomía y potenciar a los productores locales. Al final entre todos creamos marca Matarraña», concluye el propietario.
Primer cinco estrellas de Teruel
La Torre del Marqués se enmarca en un edificio histórico de finales del siglo XVII y cuenta con 18 habitaciones con una capacidad total de 36 huéspedes. El establecimiento se encuentra en el término municipal de Monroyo, muy próximo a las localidades de Ráfales y Fuentespalda. Se trata además del primer hotel de cinco estrellas en activo de toda la provincia de Teruel después de que el de Segura de Baños cerrase. El complejo ofrece diferentes ambientes y espacios ajardinados para, tal y como destacaron, disfrutar de la lectura de un libro o simplemente para degustar un vino del territorio o tomar una cerveza.










Enhorabuena 👍🏻 Una excelente noticia para nuestra comarca.