Ignacio Fortún (Zaragoza, 1959) fue uno de los muchos excursionistas que en pandemia visitó el Matarraña. En un momento de restricciones, eligió zonas como el Parrizal de Beceite para visitar con su familia. La experiencia no se quedó ahí, y trasciende ahora al lienzo. Esa excursión le despertó diferentes pensamientos y una reflexión que tiene que ver con la relación del hombre con el paisaje. "Tiene que ver con qué significado tiene el paisaje ahora en este mundo tan raro en el que vivimos", dice.

Estas inquietudes las plasmó en una serie de cuadros que expone en el Museo Juan Cabré de Calaceite bajo el título ‘Hombres de azul oscuro’, en la que se aborda cuál es el lugar del hombre en el paisaje. La muestra quedó inaugurada este jueves y puede contemplarse hasta abril del próximo año. Con esta exposición, el artista cierra el círculo en torno al proceso de creación y nacimiento de la obra porque los cuadros vuelven al territorio donde se generó la idea.
En cuanto al hombre de azul oscuro, es su manera de reflejar un personaje que sería el hombre contemporáneo de azul oscuro, un hombre urbano. "Sería un hombre que de alguna forma se dedica a gestionar la economía, a gestionar riqueza, y es un hombre que vaga por el paisaje también buscando respuestas, un nuevo paradigma por donde dirigir un destino de una sociedad que en muchos momentos vemos en crisis", reflexiona en Matarraña Radio. En torno a esa idea existe este personaje que deambula por los paisajes y por los cuadros.

Los hombres azules son fruto de la imaginación del autor, que espera que esta idea que vuelca en la obra, también pueda ser interpretada de muchas formas. "Siempre digo que un cuadro o una exposición tienen que ser ventanas abiertas donde podamos mirar en muchas direcciones", apunta.
Sobre el artista Ignacio Fortún
Fortún, de formación autodidacta, tuvo sus inicios en el arte ligado a la figuración, con obras de aparente ingenuidad y trasfondo crítico e irónico. Entre sus primeras exposiciones en 1986 se encuentran Galería Ovidio (Madrid) y Palacio de Sástago (Zaragoza). Entre 1991 y 1997 se vuelca de lleno en el paisaje evocando una realidad más allá del naturalismo. En este periodo expone en la Galería Sen (Madrid), dando comienzo a una prolongada relación profesional, también en los inicios de la Galería Senda (Barcelona) y Feria Arco´93.

En 1997 inicia un cambio hacia el paisaje urbano donde de nuevo aparecerá la figura humana. Todo a su vez en una renovación determinante para su trayectoria, investigando con el zinc y el aluminio como soporte pictórico, donde la materia y la luz reflejada se convierten en elementos expresivos decisivos en su obra. Hasta 2007 expone en el Museo Camón Aznar (Zaragoza), Galería Sen (Madrid), Feria Arco´01 y Galería Pepe Rebollo (Zaragoza). En 2011 exhibe sus trabajos en Galería A del Arte (Zaragoza) y en 2014 presenta en la Galería Antonio Suñer (Madrid).

En 2017, la Lonja de Zaragoza acoge una muestra que, con el título ‘Mirada y relato’, reúne una selección de todas las series pictóricas que abarcan su trayectoria. También en Zaragoza, muestra sus obras en la Galería Cristina Marín (2019) y en 2024 en las salas del Paraninfo de la Universidad.







