La tenista profesional Irene Burillo Escorihuela compartió este domingo su experiencia y pasión por el tenis con jóvenes de Caspe en un clínic organizado por el área de Deportes del Ayuntamiento. La jornada, celebrada en las pistas municipales, reunió a numerosos niños y niñas, quienes participaron en actividades adaptadas a su edad y nivel.
Burillo, que enfocó la actividad en menores de entre 4 y 12 años, destacó que el principal objetivo era que los participantes se divirtieran mientras practicaban tenis. «Sobre todo quería que se lo pasaran bien, que fuera una mañana amena y que disfrutaran del tenis. Creo que ha salido bastante bien y han disfrutado mucho», afirmó tras concluir el clínic.

La actividad estuvo dividida en grupos. Los más pequeños realizaron ejercicios orientados a la velocidad de reacción y manejo básico con la raqueta a través de juegos interactivos. Por su parte, los mayores tuvieron la oportunidad de pelotear con Burillo, lo que les permitió mejorar su técnica y practicar en un contexto más competitivo.
Durante la jornada, la pistas de tenis acogieron a numerosos participantes de todas las edades. «Me ha sorprendido ver a tantos niños y niñas con tanta ilusión por el tenis. Muchos ya están apuntados a la escuela, lo cual es muy positivo. Incluso los mayores pegaban la pelota muy bien y, lo más importante, es que se diviertan», añadió la tenista caspolina.

Valores del tenis y trayectoria personal
La tenista profesional durante esta actividad subrayó la importancia de fomentar valores como la disciplina y el esfuerzo desde edades tempranas. «El tenis requiere mucha dedicación y transmite valores que son útiles para toda la vida. Si lo aprendes de pequeño, te ayuda a madurar antes», explicó.
De cara al futuro, Irene Burillo adelantó que viajará próximamente a Australia para disputar el Open de Australia y un torneo previo en Nueva Zelanda. Su meta a corto plazo es alcanzar el top 200 del ranking WTA y, a largo plazo, posicionarse entre las 100 mejores tenistas del mundo.







