Hermandad, hospitalidad, devoción y un paraíso para los amantes de las alubias. Esta ha sido la tónica de la Judiada de Alloza, una fiesta que, como es habitual, ha reunido a cientos de personas en torno al monumental e histórico Calvario allocino en el que se han cocinado 200 kilogramos de judías, tanto blancas como pintas, a partes iguales. Se trata una fiesta que se celebra el sábado de pascua de Pentecostés y que reúne a peñistas, grupos de amigos, familias y a multitud de segundos residentes, así como invitados de otros municipios. «El que viene repite» es una de las frases más escuchadas durante la jornada. Algo de lo que dan fe decenas de barceloneses y zaragozanos que, tras establecer vínculos con Alloza, no se pierden esta fiesta.
La benigna meteorología ha propiciado que a primera hora de la mañana multitud de vecinos y asistentes acudiesen a la inigualable zona verde y excepcional mirador del entorno del Calvario. Allí también han estado, desde primera hora, Manuel Ariño y Rosa Royo, quienes, junto con la comisión, son los encargados de cocinar estas alubias. Las blancas se preparan con su embutido y las pintas llevan además arroz. «Es un día muy especial para nosotros, además nos reúne en torno al Calvario, que para nosotros es un lugar muy importante. El entorno es espectacular, tenemos cipreses con muchos siglos de antigüedad y este año, especialmente, pedimos lluvia por la sequía que tenemos», explica Marta Sancho, alcaldesa de Alloza.
La primer edil ha estado respaldada, entre otros, por Alberto Izquierdo, portavoz del PAR y diputado de las Cortes de Aragón. Izquierdo, además de subrayar el acuciante problema de agua que existe en todo el Bajo Aragón Histórico, ha hecho referencia al ejecutivo autonómico y ha aprovechado para reprochar al consejero de Agricultura la reciente decisión de no otorgar ayudas a los agricultores por la sequía.
El recinto ha contado con una barra de la que se ha hecho cargo la Comisión de Fiestas, compuesta por varios peñistas, vecinos y segundos residentes. Se ha apostado además por un vaso reutilizable serigrafiado con el característico perfil del imponente casco urbano de Alloza.. Además se han instalado varios stands. »Decidimos unirnos varios peñistas y grupos de amigos diferentes para tener diferentes iniciativas, puntos de vista y organizar fiestas como esta, que logran unirnos a todos», explica Maite Blasco, una de las integrantes de la Comisión. La mañana ha estado amenizada por los dulzaineros de La Quinta del Sordo. El karaoke, una actuación musical, una rifa y 'La noche del traje' han puesto punto final a los diferentes actos.


















