Los populares visitaron ayer Andorra para manifestar su «firme compromiso» con la Térmica
El presidente del Partido Popular de la provincia de Teruel, Joaquín Juste, criticó ayer en Andorra que el Gobierno central «ha cambiado de bando» en cuestión energética, «pasando a liderar el grupo de los países europeos que quieren dar más peso a las renovables en detrimento de fuentes de energía como el carbón». Juste visitó la localidad acompañado por el diputado nacional Alberto Herrero, el autonómico Fernando Galve, y los concejales de la formación en el Ayuntamiento de Andorra, Silvia Quílez y Miguel Ángel Delgado y reiteró su «compromiso firme» en defensa de la Central Térmica y de los puestos de trabajo. También estuvo presente la senadora Carmen Pobo.
«Espero que la descarbonización express no sea otro peaje de Pedro Sánchez para ser presidente del Gobierno», declaró Juste que también lamentó que «en sus primeros cincuenta días ocupando esta responsabilidad ha conseguido que Teruel esté peor y que la Comarca de Andorra-Sierra de Arcos esté bastante peor que cuando gobernaba el Partido Popular». En ese sentido, realizó una petición concreta. «Solicitamos la prórroga de la actividad de las explotaciones de carbón, que cesen las declaraciones como las de la ministra la pasada semana que pueden llevar a las operadoras a no invertir en el carbón y el apoyo a la Proposición de Ley para impedir el cierre de la Central Térmica de Andorra», concluyó.
Con respecto a las declaraciones de la Ministra de Transición Energética, Teresa Ribera, sobre el cierre de las térmicas en 2020, Herrero dijo: «le pediría que deje la ecología de moqueta y se sumerja en la realidad del país».
«Es necesario conocer cómo se vive en las zonas mineras, la importancia que tiene esta actividad y la trascendencia de apostar por la reindustrialización para generar futuro en los habitantes, pero alargando la vida de la Central para no teñir de negro las perspectivas de muchas familias», especificó el diputado. Durante su intervención, dijo que España genera el 0,8% de gases de efecto invernadero en el mundo, la Unicón Europea menos del 10% y países como China, Japón y Estados Unidos más del 60%, «por lo que es aún menos comprensible que tenga que ser Andorra uno de los grandes damnificados en el continente», detalló.







