El primer día de fiestas en La Puebla de Híjar tuvo un invitado estelar. Y es que el eclipse solar total se coló en el programa, pero lejos de suponer un trastorno realzó más si cabe el final del desfile de carrozas. Es uno de los actos estrella de la fiesta, que sale desde el barrio de la Estación y hasta que culmina en el Charif, el par de horas largas de caminata están aseguradas. La noche repentina llegó al final, por lo que La Puebla lo vivió con toda la fiesta en marcha, no fue necesario montar nada adicional.
Ya por la mañana algo hacía presagiar que iba a haber comuniones. Los carteles repartidos por las calles invitaban a ello y sucedió por la tarde. El Corpus Christi salió con sus catequistas cantando con las guitarras y, por supuesto, sus comulgantes. Algo crecidos, eso sí. La Velada del Año, un desfile de moda rompedor, grupos de música, circos y un sinfín de propuestas se colaron en las calles de La Puebla en un derroche de humor que ningún año decae.
Mamen Llera, profesora y pregonera
Este año la encargada de dar el pregón ha sido Mamen Llera, que tras 27 años de profesora en el CRA Bajo Martín, ha cambiado de destino. Tomó la decisión con el fin de estar más cerca de casa en Calanda y marchó "con todo el dolor". "Si os soy sincera, ya me estoy arrepintiendo, porque después de tantos años es imposible no echar de menos todo lo que he vivido aquí y sobre todo el cariño que siempre me habéis demostrado", dijo micrófono en mano. "La Puebla significa familia, hogar y una parte de mi vida que siempre llevaré conmigo", apuntó.
Se emocionó unas cuantas veces y no ocultó los nervios. El poso que ha dejado es grande y se demostró el miércoles porque estuvo muy bien arropada por su familia y por exalumnos y excompañeros del centro. A pie de plaza se desplegó incluso una pancarta y a su salida del ayuntamiento la esperaban con vítores de "Mamen pregonera".
Actos hasta el domingo día de San Roque
Las fiestas no han hecho más que empezar. Siguen los actos hasta el domingo, día grande de San Roque. La jornada empezará con el reparto de albahaca en la capilla, la misa, procesión y los gigantes y dulzaineros. Por la noche, el guiso de la vaca será la cena de la que disfrute quien desee recoger su ración que con tanta dedicación comenzará a cocinarse en grandes ollas por la tarde en la plaza del Granero.

























