La jugadora allocina Laura Royo alarga su periplo con la S.D. Huesca y jugará su cuarta temporada en 2ª Federación bajo el mando de Verónica Rodríguez. "Estoy muy bien en Huesca. Al final gran parte del cuerpo técnico del año pasado continúa al igual que muchas jugadoras aragonesas, y para mí no hay nada mejor que luchar por conseguir grandes cosas junto a futbolistas de Aragón", cuenta Royo. Pese a que la gran mayoría de jugadoras de la S.D. Huesca recibieron ofertas de clubes de categorías superiores, el sentimiento de jugar con el cuadro oscense ha pesado más.
La delantera de Alloza comenzó la pretemporada con la S.D. Huesca el lunes, y disputará el primer partido de 2º Federación el 7 de septiembre contra el Levante B en feudo oscense. "Tengo ganas ya de empezar, solo pienso en entrenar y jugar para darlo todo por esta camiseta y meter todos los goles posibles", expresa Royo. Lanza un mensaje de apoyo a sus compañeras de equipo: "Que cada una se fije en sí misma para mejorar y poder aportar más al equipo, pero siempre conservando el compañerismo".
Esta pasada campaña no empezó de la mejor manera para la S.D. Huesca, ya que el pasado 8 de octubre se anunció el ERE en el que se despidió a 12 trabajadores del club y se realizó un ajuste de jornada y salario a otros 12. Finalmente, el equipo femenino oscense acabó consiguiendo la permanencia firmando una undécima posición con 5 puntos sobre el descenso. "La pasada temporada fue dura, tanto deportivamente como institucionalmente. Al final hemos tenido que luchar tanto dentro del campo como fuera, y si los resultados nos hubieran acompañado estaríamos hablando de otra manera", explica Royo.
De futbolista a fisioterapeuta
En lo que respecta a Royo, a finales de mayo se graduó en la carrera de Fisioterapia después de siete duros años estudiando, uno menos de lo que pensaba al principio que le iba a costar, porque quería realizar solo la mitad. "Me ha costado muchísimo, empecé la carrera en Villarreal y la acabo aquí en Huesca. Estoy contenta porque ya tengo un trabajo para cuando deje el fútbol", afirma.
Sufrió bastante cuando se lesionó las rodillas y la ayuda que le proporcionó su fisioterapeuta fue lo que le motivó a estudiar esta carrera: "Me gustaría poder ayudar a otras personas a que se encuentren bien, sean o no deportistas, porque el dolor es muy malo y los procesos de recuperación son largos".
Desde Alloza para el mundo
Royo empezó jugando al fútbol sala en Alloza cuando era muy pequeña. "Bajo al pueblo siempre que puedo y cualquier vecino me pregunta qué tal estoy o cómo va la temporada", comenta sobre el cariño que le tiene la gente de Alloza. Una vez que se pudo federar entró en el equipo de fútbol once del Andorra C.F. y tras su paso en el conjunto minero fichó por el Calanda C.F. Allí estuvo dos años hasta que firmó con el Zaragoza Femenino, equipo con el que debutó en Primera División y donde estuvo tres años. En 2018 fue traspasada al Villarreal y su desempeño la llevó a ascender con el equipo groguet a la máxima categoría del fútbol femenino.
Después de cuatro años jugando para el submarino amarillo fichó por su actual club, la S.D. Huesca, y a día de hoy vive en Zaragoza. "Juego con gente que había jugado hace miles de años en la selección aragonesa y en el C.F.F. Zaragoza también. Al final es un orgullo luchar por el escudo del Huesca y de Aragón", concluye.







