Han aprobado el examen más importante de su carrera y ahora se enfrentan a una larga lista de posibles destinos. Los estudiantes de Medicina que van a iniciar sus cuatro años de residencia no solo deben decidir qué especialidad escoger, sino también dónde quieren terminar de formarse. El sector de Alcañiz lo tiene claro: "el mejor lugar para los MIR de Medicina de Familia es un hospital comarcal", en concreto, el que da servicio al Bajo Aragón y alrededores. El vídeo puede visualizarse en este enlace.
La cobertura de las plazas de residencia en este sector sanitario ha disminuido en los últimos años. Por ello, el jefe de estudios de la unidad docente multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria de Alcañiz, Miguel Guiu, ha elaborado un vídeo, publicado en las redes sociales del Gobierno de Aragón, para hacer un llamamiento y animar a los estudiantes a que elijan la zona. «Serán los únicos residentes de todo el hospital. Tenemos ocho plazas y todos los adjuntos y médicos se vuelcan con ellos», ha asegurado.
Durante su formación, pasarán dos años por todas las especialidades del Hospital de Alcañiz y la otra mitad en los centros de salud de la capital bajoaragonesa, Caspe y Andorra. Al haber menos estudiantes, pueden asumir también más responsabilidades en según que patologías y consultas, lo que impulsa aún más su aprendizaje. Además, debido a la falta de médicos en el medio rural, también se les ofrece la posibilidad de firmar una adenda los últimos cuatro meses de residencia, que les permite ejercer como médicos titulares. «Terminan encantados de haber estado con nosotros tanto por los conocimientos que aprenden, como por la experiencia de vida», ha destacado Guiu.
Una oportunidad para quedarse
El paso de los residentes por el territorio es imprescindible y permite fijar parte del talento que se forma en los centros sanitarios. Habitualmente, los estudiantes locales son los que se quedan, pero otros encuentran en su nuevo hogar una oportunidad laboral y un proyecto de vida, como fue el caso del coordinador del centro de Alcañiz y médico de familia de Torrecilla de Alcañiz, Manuel Jesús Zurera. El cordobés llegó en 2017 para realizar su residencia, conoció a su mujer y se asentó. Ahora se siente un vecino más de Torrecilla.
La labor de los profesionales y residentes en los pueblos es clave y su compromiso mejora la atención sanitaria de los vecinos. Un ejemplo de ello es la reciente incorporación de un electrocardiógrafo en el ambulatorio de Torrecilla. Zurera reivindicó esta necesidad y el Ayuntamiento y los vecinos han arrimado el hombro para recaudar fondos y comprar este equipo, que permitirá detectar in situ un problema coronario, en lugar de tener que llamar a una ambulancia.









si se penalizase como a otros profesionales se pensarían eso de rechazar lugares. Por lo menos hasta que se formasen, luego ya me parece bien que elijan. Vergonzoso
Por mucho llamamiento que haya si no hay alojamiento… alquiler de pisos, carreteras en buen estado y instalaciones decentes… No va a querer venir ningun profesional medico
Hay un hospital enorme que va a dejar de tener su función y que se podría adecuar para vivienda para esos profesionales y otros de la zona.
Sin carreteras dignas… Sin servicios … Sin vivienda medianamente habitable …. Que profesional va a querer venir a esta tierra si en otras lindes tiene todo lo que a nosotros nos falta… No aprenderemos jamás…
Pertenezco a la primera promoción de medicina familiar, creo que en el año 1979. La mejor decisión que tomé en mi carrera profesional fue elegir un hospital comarcal para formarme. Lo de las carreteras mejor no os lo comentó
Pensar que está decisión influirá en toda vuestra vida.
Siempre estarán los que de verdad, les guste su profesión, y otros los que les guste su sueldo en su casa.
Si todos los médicos fuesen como Miguel, la sanidad aragonesa funcionaría como un tiro…
Toda la razón, Julio. Un gran profesional y una bellísima persona.