La CHE y DGA dicen que buscan soluciones pero es la Sociedad de Pesca la que actúa
Los miembros de la Sociedad de Pescadores de Alcañiz seguirán encargándose de evitar que miles de peces se escapen de La Estanca. Desde DGA y la CHE aseguran que se siguen buscando «alternativas y soluciones» aunque los esfuerzos los seguirán realizando los pescadores. Acudirán cada 15 días, cuando se abra para regar la compuerta por la que salen, hasta los meses de marzo o abril. Se prevé que entonces, con la llegada del buen tiempo, los peces ya no metan en la salida del tubo de agua de riego buscando un «efecto bodega» resguardándose de la temperatura exterior.
Una solución a corto plazo que califican como «complicada» pero que reconocen que es lo «único que se puede hacer». «Vamos a estar en todo momento para echar una mano siempre que no se cansen los socios», explica Fernando Bosque, miembro de la junta.
Agradecen el apoyo del vídeo viral
Desde la Sociedad de Pescadores agradecen todos las muestras de apoyo que han recibido desde toda España desde que la semana pasada un vídeo de La Comarca TV se hiciera viral al superar las 100.000 reproducciones y llegar a más de 230.000 personas a través de Facebook. En él se muestra cómo los socios de la entidad rescataron a miles de peces que salieron del embalse a una acequia de hormigón. Una labora que ahora seguirán desempeñando y con la que ya han rescatado más de 10.000 ejemplares, la mayoría vivos.
El viernes por la mañana se abordó la situación en una reunión entre los entes implicados: Confederación Hidrográfica del Ebro, DGA, la Sociedad de Pesca y la comunidad de regantes. En ella se acordó que los pescadores colaboraran para evitar la pérdida de peces.
Se trata de una situación novedosa en La Estanca. Un embalse donde se está dando un nivel de reproducción de peces muy alto, especialmente carpines, un fenómeno que se debe a que desde hace unas campañas, el nivel de agua es estable.
Los peces buscan la salida del tubo de agua de riego como refugio porque la temperatura es idónea y cuando se abre salen a la acequia. Además, coincide en que este año la demanda de agua es diferente a causa de la sequía y se está regando muy cerca de la época invernal. «Las instalaciones permiten el paso de los peces desde que se construyeron pero ahora existe una situación anormal, buscan refugio y al mismo tiempo hay mucha concentración de peces. Vamos a aportar todo lo que esté en nuestras manos para que no mueran los peces», explica Javier Escorza es Agente de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón.
En la reja ubicada al otro lado de donde sale el agua no se puede actuar porque se sitúa a dos o tres metros de profundidad, por lo que se acordó hacer un manejo de la suelta de la acequia para generar corriente que los peces detecten para que no los absorba de golpe. No obstante, los pescadores estarán pendientes cada vez que se abra la compuerta para rescatar los animales que igualmente se escapen.







