El escritor aragonés Luis Zueco ha aceptado ser el Compromisario de Honor de la 28ª Conmemoración del Compromiso de Caspe sin ninguna duda y mucha emoción. El novelista suma un total de 10 títulos, entre los que destacan su trilogía Medieval: ‘El Castillo’, ‘La Ciudad’ y ‘El Monasterio’.
¿Cómo recibió la propuesta de ser el Compromisario de Honor 2025?
Con mucha ilusión y sorpresa, por lo que significa y por lo especial que es elegir a un escritor y, en este caso, de novela histórica, en relación a un hecho histórico. Estoy deseando poder leer el discurso y estar en Caspe celebrándolo con todos.
¿Qué quiere compartir en el pregón?
Parte de la idea que tuvo el Compromiso en la época, esa búsqueda del diálogo en un momento muy complicado y complejo de la historia de Aragón, España y Europa. Podría haber sucedido de todo y se buscó crear puentes y una solución dialogada. El Compromiso sacó al reino de una situación difícil y que, a la postre, sentó las bases de lo que sería la historia de Aragón y Castilla, en el siguiente siglo.
¿Cómo definiría el Compromiso?
Es una hazaña porque todos sabemos lo complicado que es llegar a acuerdos. Tenemos que tener en cuenta que en cualquier época de la historia, pero más en la Edad Media, que haya un problema sucesorio a la muerte de un rey, normalmente implica un conflicto bélico que desgarra por completo el reino. Crea una situación de violencia y crisis, en la que no sabemos nunca lo que va a suceder. En esa situación tan compleja en la que estaba la Corona, se supo llegar a un acuerdo y respetarlo, que es muy importante, además, fue muy beneficioso. Empezó una nueva era, que fue de las épocas más doradas de la Corona.
¿El Compromiso tiene todos los ingredientes para un ‘best-seller’?
Sí, por la singularidad del hecho. Quizás fuera de Aragón no está puesto realmente en valor y tenemos mucho trabajo que hacer todos los aragoneses, me incluyo como escritor, para sacarle provecho a este hecho y potenciar nuestra tierra y que sea uno de sus emblemas.
¿Ha podido asistir a alguna Conmemoración?
En persona no. He visto los vídeos y las reproducciones y lo he seguido. En Caspe, por supuesto que he estado haciendo presentaciones, cursos de lectura, visitando la biblioteca, el Castillo, la Torre de Salamanca… Conozco la ciudad, pero justo en la recreación del Compromiso no he estado.
¿Se quedará este año a ver el acto central?
Sí, estaré con mi familia, mi mujer y mi hija pequeña, celebrando con toda la gente de Caspe y visitantes. Es importante que esté mi hija porque creo que la gente joven, desde muy pequeños, se tiene que empapar y entender lo importantes que son los acontecimientos históricos y, en este caso, el Compromiso de Caspe.
Es ingeniero industrial e historiador, especializado en investigación artística histórica, ¿ambas formaciones conviven o la pasión por la historia apareció más tarde?
Conviven desde siempre. No me gusta separar lo que antiguamente se decía ciencias y letras, porque creo que es un error. La gente de ciencias tiene que estudiar humanidades y viceversa. La visión interdisciplinar es importante y ambos ámbitos se nutren, son visiones distintas del mundo, que conviven y son la realidad. Desde el principio tuve claro que quería hacer dos carreras muy distintas, hice ingeniería inicialmente y, de hecho, estuve a punto de intentar hacerlas a la vez. Ahora sería más posible, pero en aquella época era muy complejo simultanear dos carreras. Utilizo ambas formaciones en la novela, donde climatiza más la parte de humanidades, pero en la estructura de la composición y en la forma de tratar las diferentes partes hay gran parte de ingeniería.
En sus libros vemos, entonces, ese bagaje vital...
Sí. He escrito diez novelas desde el 2011, con la suerte de que cada una ha ido superando a la anterior. Estoy muy contento de poder llevar lo que es la historia de Aragón y de España, no solo a Europa, sino también a América y ser un altavoz de lo que ocurrió en tiempos pasados. Es muy importante conocer la historia y no nos podemos quedar solamente en el hecho de no olvidarla, tenemos que conocerla porque gran parte de lo que somos hoy se debe a la historia. De lo contrario, no estaríamos aquí y no tendríamos la cultura que tenemos. La historia cada vez va a ser más importante y hay gran parte de responsabilidad. Las novelas tienen que ser honestas y respetuosas, y mejores que la anterior porque hay un grupo muy importante de lectores esperándolas.
¿Cuánto de investigación histórica y de ficción encontramos en sus libros?
Siempre hay un punto de equilibrio. Investigación hay mucha, otra cosa es cuánto de esa investigación realmente utilizo en la novela. De todo lo que investigo, luego empleo muy poco. Tienes que conocer muy bien la época sobre la que vas a escribir para saberla reproducir, saber cuándo utilizarla y cuáles son los hechos históricos que puedes usar, los personajes… La novela histórica es muy compleja de escribir, cualquiera que lo haya intentado lo entenderá y los lectores también. Se dan cuenta de lo complejo que es crear una trama y que funcione dentro de un hecho histórico muy lejano, con todo lo que ello implique y que, además, llegues a capturar el espíritu de la época, que es lo más difícil, que te imagines en el siglo XV. Ese es el gran reto que yo creo que tiene el novelista.
Su trilogía Medieval ha tenido un gran éxito internacional, ¿se esperaba esta acogida?
No lo sé. Al final, no lo escribes por esa razón, sino que lo haces porque tienes una necesidad, quieres contar algo. Crees que tienes una historia y necesitas hacerlo. No es opcional. Lo tienes dentro. Obviamente, quieres escribirle a cuanta más gente mejor, pero tampoco te haces un planteamiento de cuántos lectores vas a tener. Para mí lo primero es tener una historia que, de hecho, tengo muchas, y a veces me agobio un poco porque cada novela lleva su tiempo y me falta. Cuando casi estoy terminando una novela, ya estoy deseando acabarla para escribir la siguiente.
¿Puede adelantarnos alguna de esas historias que podrían ser la siguiente en ver la luz?
La próxima novela saldrá en febrero, primeros de mes, por lo que queda poco porque la tengo que entregar más o menos en octubre. Estará ambientada en Goya y va a ser muy aragonesa porque vamos a ir con uno de los personajes más importantes de la historia de Aragón y del arte, que es Francisco de Goya.
Es el director de los castillos de Griseli y Bulbuente, actualmente reconvertidos en alojamientos. ¿Cómo comienza este proyecto?
Es otra historia compleja [se ríe]. No me puedo estar quieto y me gusta estar haciendo varias cosas a la vez. Es un proyecto muy largo que viene desde que yo era pequeño porque mi tío compró un castillo en ruinas, empezó a restaurarlo poco a poco y llegó un momento en que necesitaba ayuda para concluirlo. A mí me apasionan los castillos, me fui sumergiendo, y terminamos la restauración del primero, el de Griseli, que está muy cerca de Tarazona. Es un castillo fantástico, pequeño, pero muy medieval. Después, adquirió el siguiente castillo que es el de Bulbuente, al lado de Borja, y fueron otros diez años sin parar, fines de semana, festivos… ‘full time’ prácticamente, a la vez que estaba escribiendo y que hacía presentaciones. Yo lo veía todo como lo mismo, es también una manera de trabajar la historia y de hacer participar a la gente de lo que es patrimonio y los edificios, que es muy importante. Tenemos el deber no solo de mantener el patrimonio que nos ha llegado, sino de recuperarlo en la







