El peñarrogino Manuel Esteve es el nuevo presidente de Grupo Arcoiris. Preside, además, ACriporte y la sectorial de capa blanca de las Cooperativas Agroalimentarias de España. Esteve, que toma las riendas de Delfín Albesa, destaca la fortaleza del sector porcino, pero subraya las trabas burocráticas y la falta de relevo generacional como principales retos.
Forma parte y preside Acriporte y la sectorial de capa blanca de las Cooperativas Agroalimentarias de España, ¿cómo asume la presidencia de Arcoiris?
En Acriporte y la sectorial del porcino es importante que exista la presencia y la visión de un ganadero que ejerce esta profesión para rebatir muchas iniciativas que vienen tanto a nivel autonómico, como europeo como nacional. Este hecho aporta un punto de vista práctico a lo que los responsables políticos están legislando.
¿Estamos ante un contexto difícil para el sector?
El sector agroalimentario y, especialmente, el porcino es un sector fuerte y resiliente. Pero nos enfrentamos día tras día a numerosos problemas. Lo vemos ahora mismo con los problemas derivados del sector industrial la situación y las relaciones con China. Estamos colaborando permanentemente y pensamos que habrá una solución satisfactoria, ya que las autoridades chinas valoran mucho la carne procedente de España.
¿A qué retos se enfrenta como presidente de Grupo Arcoiris?
Vamos a seguir la línea que se ha venido trazando en los últimos años y que se está traduciendo en crecimiento y nos ha dado muy buenos resultados, así que vamos a continuar por el mismo camino. Tenemos que seguir creciendo y la gestión tiene que ser empresarial pura y dura para luego nosotros llevar a cabo la actividad que como cooperativa nos corresponde. Hemos de pensar que existen las integra- doras, que son grandes empresas, y tenemos que competir con ellos. La gestión tiene que ser empresarial. A corto y medio plazo tenemos que poner en marcha inversiones como la residencia, una apuesta arriesgada, pero que va a servir para dar un gran bienestar a toda la comarca. También poner en marcha la nueva fábrica de piensos, así como las plantas de biogás de Peñarroya de Tastavins y Valderrobres, que son fundamentales para la gestión de purines. Al final, con las duras normativas que nos llegan a nivel nacional y de Europa tenemos que ser conscientes de que tenemos una escasa superficie agrícola, por lo que es necesario totalmente que esas plantas funcionen. Otro de los principales retos es afrontar el relevo generacional. Necesitamos a los jóvenes para dar continuidad tanto a la cooperativa, como al sector y para ello los jóvenes necesitan formación y que vean al sector atractivo. A este respecto contamos un proyecto de Escuela de Formación de Porcino que atraiga a jóvenes que puedan trabajar en el sector. Y estos jóvenes necesitan innovación y tecnología. Además, tenemos que mejorar la imagen del sector, y ahí sí que necesitamos una apuesta de las instituciones, junto al sector. También necesitamos contar con más socios. Es otro reto que nos marcamos para ser un grupo fuerte y contar con una mayor base social.
¿Qué otras reivindicaciones plantearía de cara a las instituciones?
Que la burocracia sea mucho más sencilla y que no existan tantas trabas una vez se han impulsado diferentes proyectos. Necesitamos una mayor agilidad del papeleo. También he de destacar que un sector como el porcino, que en Aragón genera uno de cada tres euros del sector primario, no está en la PAC. Creo que tenemos que proteger más un sector que es estratégico en nuestra comunidad autónoma.
¿Cómo ve el sector a nivel local, nacional y europeo?
A nivel europeo está bajando. Cada año se sacrifican menos cerdos, en países como Dinamarca y Países Bajos están pagando para cerrar granjas y Alemania ha perdido puestos. En España resistimos y creo que seguiremos siendo la tercera potencia mundial en producción y la tercera exportadora. Es importante reflejar que Aragón ha aumentado tanto en sacrificio, como censo y hemos sido los máximos exportadores. Hay futuro en el sector porcino, pero desde Europa nos vienen unas exigencias que nos van a limitar como las directivas de emisiones industriales, el bienestar animal en transporte, que nos va a afectar directamente porque vamos a tener que llevar un 30% menos de cerdos en cada camión. Es por ello importante que producción y transformación estén en un mismo lugar.
¿Es el caso Arcoiris excepcional como grupo agroalimentario tan vinculado al territorio?
Sí, existen cerca de 40 cooperativas de porcino. En Cataluña es donde más hay, seguido de comunidades del sur. Pero el modelo que tenemos en Arcoiris, de controlar todas las fases de producción y transformación realmente no lo tiene ningún otro grupo cooperativo de España. Esto nos permite no depender de terceros a la hora de sacrificar, comprar dosis seminales o producir cerdos. Como decía, con las plantas de biogás cerraremos esa economía circular que además nos permitirá caminar a ese ‘emisiones 0’ que es prioridad para nosotros. Por eso pedimos agilidad administrativa de cara a las plantas de Valderrobres y especialmente Peñarroya de Tastavins y soluciones lo más rápidas posibles. Como decía, estas trabas administrativas lastran que podamos completar esa economía circular.
¿Cómo va a compaginar la presidencia de Arcoiris con la representación en Acriporte y la Sectorial?
En todas las entidades que estoy existe un grupo de trabajo de confianza, con muchas ganas de trabajar y unos equipos conformados por gente muy válida, como es el caso de Arcoiris donde contamos con una dirección con la que trabajamos y consensuamos las decisiones. Lo más difícil quizá es la conciliación y cómo lo compaginamos con la familia. Es algo que, tal y como dije en la cena, tenemos que agradecer. Los ganaderos trabajamos mucho y no nos importa levantarnos a las 5.00 pero a las 18.00 tenemos una reunión del Grupo. Pero sin duda el buen entendimiento que existe es fundamental.






