Tras el visto bueno de Bruselas a que las farmacias puedan realizar pruebas diagnósticas de covid-19, los profesionales y las autoridades sanitarias estudian la conveniencia de que esto se convierta en una realidad. En España la decisión dependerá de cada Comunidad Autónoma, pero en el caso de Aragón los farmacéuticos parecen estar abiertos a "colaborar".
Así lo explica María José Villafranca, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Teruel, quien también insiste en que la seguridad deberá ser una máxima y que son unas cuantas las dudas a despejar para que el proceso cumpla con todas las garantías.
Desde el Colegio de Farmacéuticos de Teruel, ¿cuál es vuestra opinión a este respecto?
La evolución de la pandemia en esta segunda o tercera ola en Aragón está teniendo bastante incidencia, y obliga a la adopción de medidas específicas con el objeto de controlar su avance. Es imprescindible emplear todos los recursos disponibles en la detección precoz de los positivos y establecer las medidas sanitarias de aislamiento oportunas para frenar el incremento de nuevos casos. Es importante la colaboración de todos los profesionales sanitarios para alcanzar un resultado óptimo. En este sentido, los farmacéuticos estamos dispuestos y disponibles a colaborar de forma coordinada con la administración. Es decir, nuestro empeño no es meter los test en la farmacia con calzador y de cualquier manera. Tiene que ser bajo un protocolo que garantice la seguridad y la confidencialidad del paciente.
Se deben reunir todas las condiciones en la farmacia que garanticen esa seguridad: unos circuitos de entrada y salida, una zona de atención personalizada, la eliminación correcta de los residuos que se generen… En este sentido hay farmacias que ya están adaptadas por su capacidad o porque desarrollan otro tipo de servicio asistencial; hay otras que no lo están y podrían adaptarse. Pero aquellas farmacias que no reúnan los requisitos no van a realizar los test. Tiene que darse un protocolo de colaboración de forma coordinada con total seguridad. En todo caso hablamos de aquellos farmacéuticos que voluntariamente quieran, porque sabemos esto entraña un riesgo.
Otra cosa muy interesante es que no se puede romper la trazabilidad del resultado, porque se trata de una infección de declaración obligatoria. Y en este sentido el resultado que se obtiene en la farmacia debe ser comunicado a Salud Pública. Es decir, esto tiene que tener un sentido y ser útil.
Cuando se habla de pruebas diagnósticas, ¿a qué nos estamos refiriendo realmente?
Respecto a nuestra capacidad, únicamente podríamos realizar pruebas rápidas. En ningún caso podemos hacer una PCR, porque para ello se necesitan unos aparatos especiales que solo están en el laboratorio. Nosotros hablamos de pruebas rápidas, tanto de anticuerpos como de antígenos.
La de anticuerpos no requiere una toma de muestra especializada puesto que puede ser semejante a otras pruebas que se realizan en la farmacia, como la detección de glucemia. A este respecto, la Agencia del Medicamento ya ha autorizado a día de hoy un test que el propio paciente puede hacerse en su casa. No obstante, no me parece excesivamente bien, porque ese resultado no va a constar en ningún sitio, solo servirá para satisfacer su propia curiosidad, ya que no se sabe cómo ha sido tomada esa muestra.
Respecto a los test de antígenos, sí se necesita una toma de muestra algo más complicada con un hisopo que hay que meter por la nariz. En este caso tendríamos que hacer una formación específica.
La decisión será del Gobierno de Aragón, ¿estáis en contacto con compañeros de las otras dos provincias aragonesas?
Claro, esto tendría que estar protocolizado y acordado con Salud Pública del Gobierno de Aragón, desde luego. Los tres Colegios vamos en el mismo sentido: queremos colaborar para remar a favor de lo que está ocurriendo.
Hablamos del papel que podríais cumplir en un futuro cercano pero, ¿cuál habéis cumplido desde el inicio de la pandemia?
Nos hemos tenido que adaptar a marchas forzadas porque desde el primer momento hemos sido un servicio esencial. Hemos estado en los instantes más duros, garantizando que todos los medicamentos llegaran y los vecinos tuvieran continuidad con sus tratamientos y fueran adherentes a los mismos.
Hemos tenido que firmar varios protocolos para aquellos pacientes que no pudieran o no pueden venir a la farmacia, porque la ley no nos permite llevar los medicamentos a casa cuando nos lo demandan. Entonces, en esta situación había personas que no tenían ningún familiar o persona que pudiera facilitarle los medicamentos. Por eso firmamos protocolos con Asistencia Sanitaria para que pudiéramos hacérselos llegar. También firmamos otros para que los medicamentos hospitalarios pudieran llegar a la farmacia y el paciente no tuviera que desplazarse.
Además de la labor asistencial, que es nuestro cometido, hemos realizado una importantísima labor de educación sanitaria en todo lo relativo al covid. Hemos informado sobre mascarillas, lavado de manos, hemos indicado a la población que se quedara en casa, hemos distribuido mascarillas…
Y a todo esto hay que sumar la labor social, que seguimos llevando a cabo. Siempre digo que los farmacéuticos somos la antena de la sociedad, la puerta de entrada del ciudadano al Sistema de Salud, una puerta cercana y siempre abierta. Hemos detectado personas que no acudían a la farmacia con la periodicidad habitual a recoger sus medicamentos y que podían estar en alguna situación de riesgo, de aislamiento, de soledad, de padecer la enfermedad y nadie lo supiera… En colaboración con la Guardia Civil, al detectarlo ellos se ponían en contacto con pacientes en núcleos aislados, porque no hay que olvidar que Teruel es una provincia con pueblos muy distantes en los que también hay pacientes.
También se utilizó el código "mascarilla 19", ¿qué es?
Este código se puso en marcha para que cuando aquellas personas que estuvieran en situación de riesgo o vulnerabilidad y acudieran a la farmacia a pedir una «mascarilla 19» el farmacéutico entendiera que estaba en riesgo. Entonces, con todas las garantías de confidencialidad nosotros lo que hacíamos era llamar para que se activara el protocolo de maltrato o abuso, tanto a personas adultas, niños o jóvenes.
También me gustaría decir que dentro de la acción social hemos firmado recientemente un convenio con el Banco Farmacéutico para que aquellas personas que estén en situación de pobreza de medicamentos no dejen de adquirir o tener su medicación. Se evita así crear un círculo vicioso en el que una persona al no tomar la medicación se agravan sus patologías, como siguen sin poder adquirirla se agravan más y así sucesivamente… Gracias a esta firma se les garantiza la continuidad con sus tratamientos al menos durante 6 meses.
Una labor de control profesional que va más allá. De hecho, hace un tiempo se puso en marcha el programa piloto 'Mi farmacia asistenicial', ¿en qué punto se encuentra?
‘Mi farmacia asistencial’, que empezó como piloto en la provincia de Teruel, en el mes de marzo ya se extendió a todo Aragón con la incorporación al proyecto todas las farmacias de Zaragoza y Huesca. Ahora mismo está en extensión a todos los Colegios de Farmacéuticos de España, y por tanto a todas las farmacias que quieran adherirse. Está teniendo muchísimo éxito y aceptación. En este sentido, cualquier paciente que tenga la tarjeta de ‘Mi farmacia asistencial’ si se desplaza a otra CC.AA. cualquier farmacia adherida podrá ver toda su medicación completa y se le podrá atender con las mismas garantías en cualquier punto de España porque permite conocer su farmacoterapia completa.
Otra cosa muy importante es que se ha ampliado al servicio, no solo de dispensación de medicamentos, sino también de indicación. Es decir, con esta plataforma los farmacéuticos podemos dar la mejor indicación cuando un paciente nos demanda algún producto para una patología o un síntoma menor. Así podemos, conociendo toda su medicación, darle la mejor indicación, porque evitamos que haya interacciones, duplicidades y conocemos si ha tenido reacciones adversas. Es una herramienta que viene a complementar los servicios que ya se prestan.







