Pisada tras pisada, más de 60 andadores y corredores han alcanzado la Cruz de San Vicente de Caspe en la mañana de este domingo. La jornada amanecía bajo pequeñas gotas que inquietaban tanto a la organización como a los participantes. Pero, sin darle más importancia, a las 9.00 arrancaban los motores para llegar hasta el refugio desde donde han empezado y terminado el recorrido quienes habían decidido caminar por los montes de Valdurrios. Una hora más tarde, era el turno de los corredores.
Uno de los objetivos de la actividad deportiva era la localización del belén montañero que el Club de Montaña Zalagarda había colocado junto a la Cruz de San Vicente. El otro, quemar los turrones degustados estas navidades. De ahí nació el nombre de la actividad. Con ambas finalidades en mente, los asistentes no dudaron en amarrar bien su calzado para emprender en recorrido de piedras, barro, arbustos y unas espectaculares vistas del monte caspolino.
Tras un camino de 6 kilómetros y 370 metros de desnivel, ya se oía jadear a quienes habían amanecido con ganas de hacer deporte en la naturaleza. Después de alguna parada técnica para hidratarse, quitarse alguna capa o incorporar el chubasquero a la indumentaria, los participantes de la andada veían asomar la cruz entre el monte. Pero poco antes de llegar a ella, el belén montañero recientemente instalado no pasó desapercibido para nadie. Al poco tiempo, fueron los corredores quienes encontraron el portal y la cruz en la Quematurrones de este año.
Una vez ahí, fue momento de tomar una decisión: continuar para recorrer otros 10 kilómetros más y hacer así en total 16, o dar por finalizado el ejercicio, teniendo en cuenta, además, las pequeñas gotas que caían cada vez de forma más continuada. No obstante, indiferentemente de la elección, y pese al nombre de la carrera, a todos les esperó un picoteo de turrones y polvorones para reponer fuerzas tras la actividad.
"Desde el Club estamos contentos dado que, a pesar del día que hacía a primera hora de la mañana, la gente ha respondido. La idea era hacer un poco de monte y conocer sitios nuevos de Caspe", ha señalado Carlos Poblador, presidente del club montañero Zalagarda.
Otras localidades también han quemado los dulces navideños
Calanda también ha salido este domingo con el objetivo de bajar todos los dulces navideños. En la Quematurrones del municipio calandino han participado hasta 600 de personas inscritas de variada edad. Así, esta localidad ha puesto fin a las actividades programadas por Navidad. Por primera vez esta actividad incluía tres recorridos diferentes de distinto nivel, lo que ha logrado que Calanda batiera este récord de inscripción.

















