Las bufandas, los gorros y, en algunos casos, las botas de nieve dan paso estos días a la ropa de entretiempo. Una masa de aire de origen subtropical, acompañada por vientos del Suroeste, está detrás del más que notable ascenso de las temperaturas que se está viviendo en toda la península ibérica y que se está dejando notar, especialmente, en todo el sector central y oriental de Aragón. La borrasca Hipólito primero y un nuevo centro de bajas presiones, denominado Domingos, son los responsables de favorecer estas masas de aire cálido hasta latitudes bajoaragonesas.
Está previsto que las temperaturas continúen altas durante la jornada del martes y en un paulatino ascenso el miércoles, tanto las mínimas como especialmente las máximas. No se descartan sin embargo algunas precipitaciones de carácter débil durante la noche del martes al miércoles. Lluvias débiles que podrían reproducirse durante la jornada del miércoles. Las máximas podrán alcanzar durante la tarde los 20ºC o 21ºC, especialmente en el Bajo Martín y Bajo Aragón-Caspe. También en el Bajo Aragón y en el Matarraña las máximas pueden alcanzar los 19 o 20ºC, con unas mínimas que, debido a la cobertura nubosa, se situarán por encima de los 5ºC, por lo que no helará.
Aunque también altas para la época del año, en zonas del Maestrazgo y Cuencas Mineras tanto máximas como mínimas serán considerablemente más bajas al no llegar tan recalentados los vientos del Suroeste. La subida de las temperaturas comenzó a ser evidente durante la tarde del domingo y se dejará notar hasta última hora del jueves, momento en el que una masa de aire frío, que entrará por el Cantábrico y cuya procedencia se situará en latitudes polares, devolverá el ambiente invernal a todo el Bajo Aragón Histórico.
Pese a que los cultivos están en fase de hibernación, desde UAGA subrayan que aunque no vayan a producirse de forma inminente las primeras floraciones, estas temperaturas sin duda harán que todo el proceso se adelante. «Situaciones como estas de calor siempre provocan un adelanto en las floraciones. Siempre que se producen temperaturas más altas de lo habitual es perjudicial para el campo», explica David Andreu, Secretario Provincial de UAGA en Teruel.
Hasta el momento las máximas se produjeron el lunes con 17,6ºC en Alcañiz y 16,7ºC en Caspe. La previsión apunta a un brusco descenso de temperaturas que comenzará el jueves por la tarde y que será evidente el viernes, con máximas, en todos los casos, por debajo de los 10ºC y una baja sensación térmica debido al cierzo del Noroeste. El viernes una borrasca podría dejar precipitaciones abundantes y persistentes en todo el Bajo Aragón Histórico y la cota de nieve podría situarse a tan solo 900 metros de altitud.
Todo ello tras varios días de riguroso invierno, especialmente hasta el pasado sábado. Cabe subrayar que, al margen de las informaciones que en todo momento han facilitado las agencias de predicción meteorológica como AEMET, basadas en predicciones y métodos científicos, lo que en ningún caso se cumplió fueron las informaciones, nada contrastadas, de voces no autorizadas como el mediático Jorge Rey y algunos canales que difunden estas predicciones sin ningún rigor científico y que hicieron correr el falso rumor de sucesivos temporales desde antes de Navidad.
Déficit hídrico
Además de las temperaturas, el déficit hídrico es otro de los problemas que preocupan a nivel tanto de estado del campo como de subcuencas hidrográficas. El pasado 2023 se despidió tal y como comenzó, sin precipitaciones importantes. Tampoco las dos últimas situaciones de inestabilidad han dejado registros de precipitación destacables en todo el Bajo Aragón Histórico. Los caudales de los ríos Martín, Guadalope y Matarraña se encuentran bajo mínimos.
Los embalses de toda la margen derecha del Ebro continúan experimentando descensos en su nivel de agua embalsada aunque, por el momento, contarían en la mayor parte de las subcuencas hidrográficas con reservas suficientes para la próxima campaña. No así para años venideros en caso de que no se produzcan nuevas precipitaciones y en abundancia. El principal motivo de que todavía exista un nive de agua embalsada que no sea todavía preocupante es la elevada pluviometría de 2020, 2021 y en cierta medida, 2022.
Actualmente los embalses se encuentran en la siguiente situación: Cueva Foradada al 62%. Gallipuén al 61%; Calanda 41%; La Estanca 82%; Civán 48%; Pena al 51% y La Trapa al 72%. En cuanto a los embalses del Ebro, la situación es bien diferente con Mequinenza al 80% y Ribarroja al 92%. Es previsible que el nivel de estos embalses todavía continúe creciendo de forma considerable ante la más que probable crecida que la subida de temperaturas, con el consiguiente deshielo de la nieve del Pirineo, provoque en el río Ebro en los próximos días.








Pues menos gasto en calefacción que nunca viene mal.
Lo que te gastes en calefacción por las anómalas temperaturas al alza , te lo gastaras en el alza de precios de el sector primario . Alimentación. las temperaturas …
pues si el caso es gastar parA que lo quieres nos llevaremos lo que trajimos
Claro. Y lo que ahorres en invierno te lo gastarás en verano con el aire acondicionado.
Menudas cabecitas…