La lluvia lo ha puesto difícil, pero el Matarraña ha podido aún así disfrutar de una de las fiestas que une a sus pueblos: San Antoni. Solo Cretas y Valdeltormo tuvieron que cancelar sus hogueras, mientras que Calaceite la ha pospuesto hasta el 31 de enero, provisionalmente. No obstante, los comarcanos se han podido reunir alrededor de los fuegos que sí prendieron en Beceite, La Fresneda, Monroyo, Valderrobres, Peñarroya de Tastavins, La Portellada, Ráfales, Arens de Lledó, Torre de Arcas, Lledó, y Fuentespalda.
En Mazaleón la tradición gira en torno a la bendición de animales con «los tres tombs» y varias localidades reciben la visita de los llamados 'diablets' y 'diables', las figuras más misteriosas de esta festividad. Están presentes en La Fresneda, Ráfales, La Portellada, Torre del Compte o Peñarroya de Tastavins. La labor de estos personajes es animar la fiesta y asustar a los niños en las calles, mientras prenden las hogueras.
El caso de Peñarroya de Tastavins destaca porque sus vecinos consiguieron recuperar la tradición el año pasado al montar de nuevo la barraca, compuesta por un gran mayo en el centro, seis «costillas» de pino y las traveseras creando la figura de un hexágono. El interior se llena de ramas y se cubre con ciprés, lo que les diferencia del pueblo vecino de Herbers, que lo hace con enebro. La localidad ya había vuelto a organizar este acto en 2018 y lo mantuvo durante tres años hasta la llegada de la pandemia.
Aunque San Antoni ya llega a su fin, las hogueras regresarán el fin de semana que viene en Torre del Compte, al igual que Valjunquera y Fórnoles que se reunirán en torno al fuego por San Blas.
Hogueras y actos de los distintos municipios que han celebrado San Antoni en el Matarraña./ Cedidas






















