El Consejo Comarcal del Matarraña desestimó el viernes por unanimidad las alegaciones presentadas por la agrupación de electores Massalió Viu contra la modificación de la prestación del servicio de recogida y transporte de residuos domésticos y aprobó definitivamente los cambios que se han introducido. Con este trámite, este martes se publicará definitivamente en el boletín provincial para su entrada en vigor el 1 de enero.
La modificación supondrá la incorporación al reciclaje de materia orgánica de los últimos cuatro municipios que estaban fuera (La Fresneda en el ‘Porta a Porta’ y Valderrobres, Calaceite y Beceite en el quinto contenedor) y la subida de tasas que generó polémica recientemente.
El presidente comarcal, Fernando Camps, defiende la unanimidad de todos los partidos para rechazar las alegaciones de Massalió Viu -los servicios jurídicos comarcales también lo aconsejaron- argumentando que cumple con la Ley de Residuos y que cubre el coste real del servicio. También hizo hincapié en la buena aceptación en los últimos pueblos en incorporarse al reciclaje orgánico. En Valderrobres más de 1.100 personas han pasado a buscar su mini cubo de basura y las bolsas de compostaje llegando a crear importantes colas en la sede comarcal, en Calaceite más de medio millar y en Beceite también acudieron más de 350 vecinos. En La Fresneda cerca de 200 personas se interesaron por el Porta a Porta. «No solo lo hacen por el 10% de bonificación. Preguntan mucho cuando recogen el kit, hay interés», destaca Camps.
Desde Massalió Viu, que cuenta con tres concejales en su localidad, se presentaron alegaciones en las que se cuestionaba tanto el método de cálculo como el impacto de la nueva tasa, fijada en 165 euros anuales por vivienda. Argumentó que el sistema de reparto no tiene en cuenta la generación real de residuos por municipio o establecimiento. «Estamos pagando entre todos, sin importar si se recicla más o menos ni cuánto se genera», defendió su portavoz, Carlos Celma. La agrupación puso como ejemplo los pueblos con recogida Porta a Porta, que según apuntaron, «generan mucho menos residuo y reciclan más», frente a otros que mantienen el sistema de contenedores.
Entre las peticiones desestimadas figuraban la incorporación de bonificaciones sociales, como tarifas diferenciadas para pensionistas o familias monoparentales, y un sistema más proporcional al volumen de residuos generados. También se advirtió del «riesgo de desincentivar el reciclaje» en los pueblos donde más se cumple con la separación, al aplicar una tarifa plana sin distinciones dependiendo del cumplimiento.









Mala marcha lleva esa comarca. Hasta ahora solo se trataba de sablear a los turistas, pero ahora ya han empezado a hacer la vida imposible a los vecinos y propietarios de segundas residencias.
Con lo que pagan los Ayuntamientos a la comarca por el «servicio» de recogida de basuras, podrían tener a dos personas a tiempo parcial y reciclar el 100% de la basura.
No es una tontería. Se de lo que hablo.
Nos estamos pasando con los impuestos y esto al final, explotará.