El pozo de captación de agua que resolverá los problemas de agua de boca de Mazaleón ya es una realidad, aunque está pendiente de los resultados de los análisis del agua. Las muestras se recogieron el pasado martes 26 de agosto y se espera saber si es apta para el consumo durante la segunda semana de septiembre. En caso de serlo, se continuará con la fase final del proyecto, que consiste en la conexión del cableado y la colocación de la bomba en el pozo, que se concluirán en máximo cinco días.
La alcaldesa, Rosa Orona, espera que no haya ningún problema con los análisis y remarca que se ha realizado un mayor control de la calidad del agua. «Hemos realizado los tratamientos pertinentes y ha estado siempre súper correcta. Desde hace dos años no tenemos, de hecho, ninguna pasa estomacal debido a bacterias», añade.
Con el pozo, la toma de agua será subterránea, lo que ayudará, además, a evitar problemas de turbidez. La toma en el azud del río, por su parte, se ha recrecido, tras las distintas riadas que embarran el sistema. De este modo, el Instituto Aragonés del Agua conseguirá que el azud quede más elevado y el agua permanecerá «más embalsada, reduciendo los problemas de suministro», explica Orona. Aprovechando la intervención, también se han limpiado las tuberías que estaban «llenas de lodo» debido a las últimas crecidas del río. También se ha instalado un filtro para evitar que entre el sedimento.
El Ayuntamiento se ha mostrado muy satisfecho con las obras realizadas y que fueron declaradas de emergencia tras la DANA y financiadas por el Instituto Aragonés del Agua con 166.000 euros. La construcción del pozo también fue calificada de emergencia y Mazaleón ha sido el segundo municipio, después de Libros, en el que se ha acometido el sondeo por parte de la Diputación de Teruel con 30.000 euros aportados por la institución provincial y 5.000 por el Consistorio.









