Hace aproximadamente un año que Mikael Fresnadillo y Adrianna Martínez llegaron a Valdeltormo. Él es de León y ella de Valderrobres, y el destino les unió hasta allí. Ambos son claros defensores de la vida en el medio rural. «Somos muy conscientes del grave problema que supone la despoblación», afirman.
Adrianna reconoce que «da mucha pena ver cómo antes los pueblos estaban llenos de vida y ahora es totalmente lo contrario. Es algo que duele, sobre todo si has nacido y vivido siempre en uno».
La pareja señala una de las grandes dificultades a las que tanto ellos como mucha gente se encuentra cuando decide vivir en un pueblo: la búsqueda de una vivienda. «El problema son los alquileres, porque no los hay. Las pocas casas libres son para comprar o de turismo rural». Pese a ello agradecen a todos los vecinos su ayuda durante este proceso y el haberles acogido «con los brazos abiertos».
También destacan las grandes diferencias entre una ciudad y un pueblo, como son la implicación que se puede tener a la hora de organizar cualquier acto festivo o social y, principalmente, la cercanía y el vínculo que se puede establecer con el resto de vecinos del municipio.







