El Movimiento de Acción Rural (MAR) ha comenzado este martes su calendario de movilizaciones en la Comarca de Cuencas Mineras. La primera protesta se ha desarrollado frente al cuartel de la Guardia Civil en Montalbán, donde unas 60 personas se han reunido para exigir una mayor dotación de efectivos para garantizar la seguridad en el medio rural.
Desde la organización han denunciado la situación "crítica" que atraviesa la provincia de Teruel en materia de seguridad. Según ha detallado su portavoz, Antonio Jiménez, la provincia sufre un déficit de alrededor de 200 guardias civiles para patrullar, con especial incidencia en Cuencas Mineras, donde faltarían al menos 20 efectivos. "En los pueblos falta presencia. No hablamos de administrativos, hablamos de los que patrullan", ha señalado. El colectivo advierte de que la situación se agrava si tienen en cuenta las jubilaciones previstas para los próximos años, que podrían afectar a unos 15.000 efectivos a nivel estatal.
La previsión del MAR es continuar con estas concentraciones todos los martes, a las 11.00, al menos hasta abril, coincidiendo con el anuncio de nuevas convocatorias de plazas. "Sabemos que se van a ofertar unas 3.000 plazas, pero se necesitarían al menos 5.000 para empezar a revertir la situación", ha apuntado Jiménez, quien ha reclamado incentivos para que los cuarteles de zonas despobladas se consideren de difícil cobertura y puedan atraer agentes mediante compensaciones económicas o facilitando destinos posteriores más cercanos a sus lugares de origen.
Las siguientes protestas que se celebrarán durante el mes de febrero serán el día 17 en Utrillas y el 24 en Muniesa. En marzo, las concentraciones comenzarán el día 3 en Aliaga, continuarán el 10 en Montalbán, el 17 y el 24 en Utrillas, y el 31 nuevamente en Aliaga. Finalmente, en abril, las protestas se llevarán a cabo el 7 en Montalbán, el 14 en Utrillas, el 21 en Muniesa y el 28 en Aliaga.
Los cuarteles, en estado crítico
Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), su portavoz en Teruel, José Javier Armero, ha confirmado que la situación es "dantesca". Según sus estimaciones, hacen falta más de 200 agentes en el medio rural turolense. "Nos estamos quedando sin profesionales, y desde el Ministerio del Interior se suple con alumnos de academia, lo que supone una sobrecarga de trabajo para los agentes en activo", ha advertido.
Cristóbal Soria, portavoz de la AUGC, ha puesto el foco en la preocupante situación de inseguridad en la provincia, especialmente en el Bajo Aragón y Cuencas Mineras. Soria advierte de un "déficit gravísimo" de personal. Según explica, ambas comarcas son las más conflictivas en términos de seguridad dentro de la provincia, y ambas zonas tendrían que sumar por lo menos, 100 guardias civiles.
Soria defiende que únicamente el Bajo Aragón necesitaría un refuerzo urgente de entre 50 y 60 agentes, especialmente ante situaciones como las vacaciones o fechas señaladas, donde, "un tercio de la plantilla desaparece". El portavoz describe la situación en Cuencas Mineras como «muy fastidiada». Afirma que hay apoyo desde Teruel capital, aunque con matices: «Hay guardias civiles que se trasladan desde Teruel capital a prestar servicio allí". Además, recalca los últimos datos, "hay un déficit de 17.000 guardias civiles en toda España, aunque yo tiraría para los 20.000 fácilmente".
Soria también denuncia que en Teruel «quizás sea la única provincia de toda España que no tiene un cuartel abierto por las noches». Esto, según el portavoz, repercute directamente en la percepción de la población: «La gente de los pueblos te lo dice: Oye, que es que no me siento seguro, y esa sensación es muy triste. Sobre todo cuando eres un profesional dedicado a la seguridad».
Además, ha añadido que el número de plazas no es concreto hasta que no aparezcan en el boletín. "Una cosa es que se publiquen 100 plazas y otras que se cubran, porque son voluntarias. "Lo que sí que va a ser terrible es que como se publiquen esas vacantes se irá mucha gente porque son a nivel nacional, y se sumará otra vez más el déficit de plantilla en Teruel".
En los últimos días se han producido robos en Montalbán y en Monreal del Campo, lo que refuerza aún más la sensación de inseguridad entre los vecinos de estos municipios. "Si no empezamos a tratar el tema, los cuarteles se quedarán vacíos y la delincuencia seguirá creciendo", ha alertado Jiménez.
Soria también aclara las afirmaciones que se dicen sobre la seguridad en la provincia: "Dicen que es Teruel es una provincia muy segura, y el caso es que no se ponen denuncias porque si tengo que ir a ponerla me tengo que trasladar 50 kilómetros porque no hay ningún cuartel abierto en la provincia".
Además de la falta de efectivos, el MAR denuncia deficiencias en otros servicios básicos como la sanidad o las telecomunicaciones. Jiménez ha puesto el foco en los pueblos más pequeños, muchos de los cuales no disponen ni siquiera de un bar o espacio social donde se puedan reunir los vecinos. «Queremos servicios públicos dignos, no que nos repueblen como si fuéramos linces», ha subrayado.
Respuesta institucional
Desde la Subdelegación del Gobierno en Teruel, Enrique Gómez Moreno ha valorado «de manera respetuosa y positiva» las movilizaciones del MAR, siempre que se realicen dentro del marco legal. El representante del Ejecutivo ha contextualizado la situación recordando que en 2018 existía un déficit estructural de más de 11.000 agentes en todo el país, fruto de años de recortes. Desde entonces, asegura, se ha trabajado en su recuperación con una tasa de reposición superior al 125 %.
Gómez Moreno ha defendido que «la seguridad en la provincia está garantizada», con una tasa de criminalidad de 29,7 delitos por cada 1.000 habitantes, 21 puntos por debajo de la media nacional. Además, ha recordado que el Gobierno ha impulsado la modernización de infraestructuras como el nuevo cuartel de Utrillas y otras actuaciones en Andorra, Alcañiz, Mora de Rubielos o Sarrión.







