El día que sus caminos se cruzaron se les abrió un mundo entero a los dos. Lyam Fryett (Valderrobres, 2004) ya llevaba un tiempo tocando el bajo y sentía la necesidad de encontrar más personas que le siguieran en su deseo de montar un grupo. No perdió la paciencia y un buen día apareció en el IES Matarraña Mauricio Urdaneta (Venezuela, 1999). Tenía sus mismas inquietudes y, además, experiencia porque venía de Perú, un país donde se metió de lleno en formaciones musicales.
Aceptó la propuesta de Lyam de «preparar algo» para el festival del instituto y ese fue el germen de Utopic Target. De momento son dos pero siguen en la búsqueda de más miembros, especialmente de un baterista. «Nos daría más libertad en los directos, pero si no, nos defendemos bien igual», sonríen. De hecho, pasaron su prueba de fuego con creces a finales del pasado año en La Barraca 2.0. de Cretas, uno de los templos musicales. En ese primer bolo oficial ofrecieron seis temas propios y tres covers de canciones conocidas. Lo de este joven dúo es el rock progresivo que bebe del movimiento ‘new wave’ amparado por referentes ubicados entre los 90 y los 2000, algo de los 70 y otro poco de los 80. Para esa primera «tocada» en vivo añadieron versiones de The Cranberries, Deftones y System of a Down. «Pero nuestro espectro de referencias es muy muy amplio, escuchamos de todo: desde pop a rock, pasando por rap, new metal… Son canciones que puede reconocer alguien de 40 de 15 años porque en casa todo el mundo escuchaba esta música», explican.
En casas de medio mundo ya han escuchado a los Utopic Target porque su música ya está en órbita para todo el planeta. Optaron por la autoedición y de esa media docena de temas que tienen grabados, dos ya se pueden escuchar en todas las plataformas digitales. Saben que tienen oídos en todos los continentes porque la propia aplicación da esa información y encuentran la explicación en el algoritmo que, en este caso, bienvenido sea. «Si escuchas un estilo musical en aleatorio te va metiendo canciones que no has elegido pero que son afines a lo que estás oyendo. Ahí estamos nosotros», ríen.
Es el procedimiento que Mauricio seguía con la banda que tuvo en su etapa peruana. De hecho, el productor de Utopic Target está en Perú porque es el bajista de aquel grupo. A la hora de componer lo primero es la música. «A lo mejor a Mauricio le sale algún ritmo, lo graba y cuando llega a casa hace una maqueta con la batería. Me lo pasa, yo le meto otra pista con el bajo, él otra más con las guitarras y un día quedamos y grabamos guitarras, bajos y la batería y luego ya hacemos la letra», dice Lyam. «Es todo muy espontáneo, una vez tenemos la base componemos la letra que pensamos que le va mejor», explica Mauricio. «Sale como tiene que salir», añaden.
Lyam y Mauricio, dignos herederos de la ‘new wave’, siguen trabajando para que a lo largo de este año puedan sacar el álbum que quieren hacer, una autoproducción de la que ya hay temas listos para la escucha desde su Instagram. Una de ellas es 'JappySonk' y la otra, 'Itmstsan'.

Más puntos de encuentro
Mientras compaginan estudios con trabajo y la música, no paran de llamar a puertas. Se han inscrito para optar al próximo encuentro de arte joven del Matarraña, y van contactando con locales y eventos en los que tocar, que es lo «más importante». El escenario de La Barraca lo compartieron con Kalumnia, «una banda muy potente en directo», y el local de ensayo, con Poble Nostrum, que se lo cede. «Hay muchos artistas pero no sé si estamos bien conectados… Quizá deberíamos plantear eventos a modo de llamamiento a músicos para que nos podamos juntar más y a la vez acercar a la gente», reflexionan y mencionan la creación de un podcast por el que pasen los grupos a modo de idea que tienen como lugar de encuentro. «Crear una especie de movimiento que beneficiaría a la sociedad en general», concluyen.







