Si alguien pasa por delante de un escenario con Kalumnia sobre él en ese momento es seguro que se detendrá y les prestará atención. Sus jovencísimos cinco integrantes, con una batería, un bajo y tres guitarras canalizan toda su energía y necesidad de expresarse. Tiran por el punk-rock, un oasis en estos tiempos, pero que no resulta extraño teniendo en cuenta que Valdealgorfa es su pueblo.
Pablo Cester (voz y guitarra), Mateu Rins (guitarra y coros), Héctor Pardo 'Virutas' (bajo y coros), Daniel Viñuales (batería) y Julieta Cebrián (guitarra y coros) son los componentes. Ella fue la última y reciente incorporación y se ha unido desde Monroyo. Han nacido entre 2009 y 2005 y compaginan la música con sus estudios: 3º de la ESO en el caso de los benjamines. Son músicos de escuela desde niños y también de cuna, ya que han nacido entre música y así siguen creciendo. El año pasado, siendo cuatro aún, se presentaron al Pop y Rock, un concurso que les llevó a cerrar 2023 actuando en Zaragoza. De aquello se quedan con haber conocido a más grupos, y con haber sido reconocidos como la Mejor Propuesta Joven, un trofeo con dotación económica. «Se agradece cualquier apoyo porque todo cuesta mucho, es carísimo todo…», dicen tomando el relevo de EncontrARTE del fotógrafo codoñerano Jesús Celma.
El gran diploma preside una de las paredes de su local de ensayo. Pero el respaldo que sigue inquebrantable desde el principio es el de sus familias. «Nos llevan y nos traen si nos salen bolos donde sea… Sin ellos seguiríamos tocando en el local o en el bancal al lado de alguna peña como empezamos», reflexionan. Las familias están viviendo juntas el siguiente paso: grabar un disco. Será en verano en Ovni Estudio, en Asturias. Así comenzaron 2024, con su reciente fichaje por Alternativa Management. Al frente está Daniel Sancet, que vio en ellos ese no sé qué que hace que capten la atención del público. El último sábado de enero se reunieron para ensayar porque todo el disco será de temas propios. Todo debe estar pulido para entrar al estudio y grabar.

Abajo del escenario no pierden la vitalidad. Si en plena adolescencia es lo lógico, en su caso está doblemente justificado porque van a tener su primer trabajo de estudio ya y, además, lo grabarán en el estudio de Pablo Martínez, miembro de Desakato, un grupo por el que profesan una profunda admiración. Si se les pregunta por sus referentes salen Desakato y Los Azero, que «son los que mandan en la zona y a los que hemos escuchado toda la vida», sonríen. De hecho, el vocalista reconoce que verlos actuar en Valdealgorfa en un tiempo en el que él se movía entre el piano o el clarinete, fue una revelación. «Empezaba a tocar la guitarra y al verlos dije que yo quería eso», apunta.
Ahora comparten representante con Los Azero, otro logro que no habían planeado. Su buen hacer en el escenario y el rigor que aplican en el trabajo fuera de él, les están abriendo puertas que ellos no imaginaban pero que se están ganando por derecho propio. No es casual que ya hayan teloneado a Sôber o compartido escenario con Isabel Marco y los mismísimos Azero. Ellos, conscientes de que no es un camino fácil, disfrutan del momento y orgullosos de hacerlo desde esta artística tierra baja.








Viva el rock de pueblo!!!
que bonito ver que aun quedan punkis rurales