Cuando Coco Balasch se afincó en el Matarraña en 2018 no tardó en darse cuenta de que la música profesional carecía de demanda en la zona. Así que el aburrimiento le llevó a comprarse una bicicleta eléctrica con la que se propuso recorrer todos los pueblos del territorio. Durante esos paseos fue recopilando historias que le contaba la gente y las registraba en su grabadora Tascam. Así nace en el contrabajista, bajista, compositor, columnista y cuentista el libro que acaba de publicar, ‘Las 19 del Matarraña’.
Y es que ya sin objetivos ciclistas, vendió la bicicleta y decidió combatir el tedio transcribiendo esas historias al ordenador. Al comprobar que se trataba de una labor titánica, resolvió simplificar su propósito. Eligió las más interesantes y, de estas, seleccionó las que mejor juego literario podían darle, las noveló y publica un viaje que recorre, pueblo a pueblo, la comarca turolense a través de diecinueve relatos breves -uno por cada municipio más el deshabitado Mas del Labrador, en el término de Valjunquera- en los que reflexiona sobre la memoria, la infancia, la guerra, el abandono y la identidad.
En esos relatos también se encuentran productos locales y alrededor de 60 paisajes poco conocidos de sus poblaciones y su entorno, además de guiños musicales, cinematográficos y literarios. Por ejemplo, de la localidad en la que vive, Valdeltormo, aparece el aceite de Alcober y la secallona de la carnicería Yolanda.
El libro se puede encontrar en las librerías del territorio Miguel Ibáñez (Alcañiz), Sodric (Alcañiz), Santos Ochoa (Alcañiz), Camins Serret (Valderrobres), Librería Laura (Valderrobres) y De bat a Bat (Calaceite).
De todas las historias que relata, Balasch destaca una. «Yo no iba a un pueblo y me olvidaba, sino que los visité bastantes veces. En La Portellada pensaba que solo existía la parte de abajo, que no es tan bonita como la de arriba. El día que la descubrí conocí en la plaza a Julián Villoro. Yo, que soy bastante payaso, empecé a hacer un papel como si fuese Dalí y Julián, que ya era mayor, se levanta y me empieza a contar una historia que además la teatralizó. Me dejó muy alucinado. Cuando ya me marchaba me dijo ¡acuérdate, me llamo Julián Villoro y me conocen todos por Isaías!», recuerda el músico en una entrevista en Matarraña Radio.
El libro está acompaña de las ilustraciones de José Manuel Chamorro: dieciséis dibujos a lápiz que aportan la mirada personal del ilustrador a este viaje íntimo por uno de los rincones más singulares de Aragón. También se ha rodeado para maquetar el libro del diseñador Óscar Baiges, un profesional destacado y con una mirada muy personal.









Muy buena iniciativa, recuerdo el libro de Josep M. Espinás «A peu pel Matarranya» publicado por Editorial Campana el 1996
Su libro Sr Balasch mirare de encontralo en alguna Biblioteca, a pié o en bicicleta es igual, lo importante es no perder los origenes y recordarlos y mantenerlos.