Los «nervios» entre los estudiantes de 2º de Bachillerato son inevitables las semanas previas a la Evau (Evaluación para el Acceso a la Universidad). Por mucho que hayan estudiado a lo largo del curso, queda el empujón final antes de enfrentarse a tres días de exámenes. La mayoría «se pone horarios», aunque no siempre se cumplen, y «sacrifica salidas con amigos». No es un asunto baladí. Los resultados de esta prueba serán el 40% de la nota (el otro 60% es la media de Bachillerato) que determinará qué carrera pueden elegir. La presión inicial en el IES Bajo Aragón se ha aflojado este martes, 4 de junio, tras la realización del primer examen, el de Lengua Castellana y Literatura, cuando los alumnos han visto que «no era para tanto» y «se han relajado». De hecho, hasta a quienes les ha ido «regular», se han mostrado «optimistas» respecto a las pruebas que les quedan.
En total, 229 jóvenes se examinan esta semana en el instituto bajoaragonés. 121 son alumnos del propio centro, mientras que el resto estudian en el IES Pablo Serrano de Andorra, el IES Matarraña de Valderrobres y el IES Mar de Aragón de Caspe. Casi todos ellos esperan cursar sus estudios superiores en la Universidad de Zaragoza si alcanzan la nota de corte, que varía mucho de un grado a otro. Por ejemplo, Irene Keosavang, de Andorra, necesita un 11 y pico para entrar en Veterinaria; Carmen Abadía, de Caspe, aspira a un 10 con algo para Terapia Ocupacional; mientras que Naia Martínez, de Alcañiz, tiene suficiente con un 5 para acceder a Marketing. Otras futuras universitarias se plantean irse fuera de la comunidad, como la alcañizana Carla Brosel, que anhela un 12 para estudiar Farmacia en Valencia.
Por otro lado, se encuentran los jóvenes que han hecho la Evau «por si acaso», ya que en sus planes no está ir a la universidad. Es el caso del andorrano Daniel Muro, que va a seguir los pasos de su padre opositando a la Guardia Civil el año que viene, cuando cumpla 18 años. «Tampoco es necesario el Bachillerato, pero suma puntos», detalla. Mientras sus compañeros iniciarán el próximo septiembre su andadura por la universidad, él aprovechará para sacarse el nivel B2 de inglés y el permiso de conducir hasta que en julio de 2025 haga el examen que de verdad determinará su futuro laboral.

Dependiendo del Bachillerato que cursa cada alumno (Ciencias y Tecnología, Humanidades, Ciencias Sociales o Artes), la concepción de que una asignatura es «fácil» o «difícil» varía. Por lo general, todos son «más fuertes» en las optativas, que guardan relación con la carrera que quieren cursar, mientras que las troncales (Lengua Castellana y Literatura, Historia de España o Historia de la Filosofía y Lengua Extranjera) les cuestan más. «El examen de Lengua me ha salido regular, no muy mal, pero tampoco muy bien. De las opciones que había de Literatura he elegido 'Los santos inocentes' (Miguel Delibes) y Gloria Fuertes. Quería que cayese Federico García Lorca, pero no ha habido suerte», ha explicado Elia García, que hace Ciencias de la Salud en Andorra. Sin embargo, para Carla Orihuela, del Bachillerato de Ciencias Sociales de Alcañiz, este examen «ha sido bastante fácil», aunque cree que «les ha faltado tiempo al ser tan extenso».
Por el momento, la Evau «se está presentando bastante tranquila», después de dos semanas de «nervio puro». «He llegado a todo lo que me he propuesto. Me he puesto unos objetivos y los he cumplido la mayoría de los días. Dentro del caos, lo estoy tomando con calma», ha señalado la andorrana Irene Keosavang. También la caspolina Carmen Abadía, ha apuntado que es importante «hacerse un horario y tener mucha conciencia de aprovechar todo el tiempo posible y, si no se puede salir una semana, no se sale». «Los nervios son muy malos, pero una vez que estás haciendo el examen te das cuenta de que no es para tanto», ha añadido.

A partir del 12 de junio, los estudiantes podrán consultar los resultados de la Evau de forma telemática en la Secretaría Virtual de la Universidad de Zaragoza. A muchos de ellos les pillará fuera de casa, ya que han planeado unas más que merecidas vacaciones con sus compañeros de curso. «Aprobemos o no, nos lo vamos a pasar bien», ha asegurado el andorrano Daniel Muro, que viajará a Salou. Con el mismo grupo irá Héctor Burillo, que tendrá seguidamente otra escapada a Mallorca. «Después de haber estado un año entero en casa no hace falta estar más, ya volveremos en septiembre», ha dicho entre risas. En la Costa Dorada coincidirán con otros muchos estudiantes, como un grupo de amigas de 2º de Bachillerato de Alcañiz. Los que se queden aquí también lo celebrarán por todo lo alto con «fiesta y amigos».






