El flamante premio Planeta, Javier Sierra, presentó su novela 'El fuego invisible' ante un abarrotado teatro de Alcañiz
'El Fuego Invisible' se publicó el 3 de noviembre de 2017, después de haber sido premio Planeta, y ya cuenta con ocho ediciones y unos 300.000 ejemplares vendidos. Ha llegado a varios países de Latinoamérica y en breve comenzará la andadura internacional: el libro saldrá en Italia en junio. Javier Sierra presentó la novela galardonada con el Planeta el miércoles ante un abarrotado teatro de Alcañiz, con una charla que cautivó al público. Como curiosidad, presentó 'El fuego invisible' el día en que se cumplían 12 años de la publicación de 'La cena secreta' en Estados Unidos, novela que alcanzó el hito de colarse en el top 10 americano.
Eres de Teruel, ¿has visitado anteriormente Alcañiz y el Bajo Aragón Histórico?
No tengo familia en Alcañiz, pero sí que la visité con mis padres. Viví en Teruel hasta los 15 años y mis padres tuvieron el buen criterio de enseñarnos a mis hermanos y a mí la provincia. Recorrimos los lugares principales y Alcañiz en aquellos años 80 era toda una «expedición»; hoy se tarda dos horas e imagino que en aquella época se tardaría un poquito más (ríe).
¿Crees que el Bajo Aragón Histórico podría ser un escenario de novela?
Tenemos un país en general del que cualquier rincón merecería una novela y, desde luego, Alcañiz no es una excepción. Yo creo que podría ambientar por lo menos un par de buenos relatos solo en el Parador de Alcañiz. Tiene unas pinturas murales muy especiales… En concreto una escena muy rara y muy atípica, que está en muy pocos lugares de España, de una «Danza Macabra» muy particular. A mí eso ya me daría muchísimo juego, sin duda merecería un libro.
¿Cómo es el momento en el que te comunican que eres el ganador del premio Planeta? ¿Qué sientes?
Es un momento muy adrenalínico. De repente notas que todo el mundo te está mirando y toda la atención se ha focalizado hacia una obra que has escrito tú. En ese sentido, es un momento muy especial. Pero, fíjate, cuando lo valoras es cuando pasa un cierto tiempo. Ahora soy más capaz de valorarlo que aquella noche, y lo que valoras más es incorporarte a una lista de grandes nombres de la literatura escrita en lengua castellana que me han precedido en ese galardón. Es como haber alcanzado una marca, un récord mundial en términos deportivos, como estar en una especie de Olimpo o un club de escritores selectos.
"El Planeta es como haber alcanzado una marca, un récord mundial en términos deportivos"
En «El fuego invisible» aparece mucha historia: Grecia, el Santo Grial… ¿Cómo es toda la labor de documentación sobre estos temas?
El tema del Grial a mí me fascina desde niño. Supongo que es porque de pequeño, estando en Teruel, leía y me contaban historias de la fundación del Reino de Aragón, que siempre estuvo muy vinculado al Grial. La leyenda del Grial surge sobre todo en la zona de los Pirineos oscenses, así que eso se me debió quedar dentro desde muy pequeño. El momento en el que me doy cuenta de que ahí hay una historia que no se ha contado es cuando publico «La cena secreta» en 2004. El libro tiene que ver con el mural que pintó Leonardo Da Vinci en Milán de La Última Cena. En ella representa a Jesús y a los 12 discípulos en la mesa pascual previa a la crucifixión pero no pinta un Grial, «olvida» ese pequeño detalle. Evidentemente, ese «olvido» tenía intencionalidad, y la ausencia del Grial me obsesionó mucho a partir de ese momento. Durante todos estos años he estado recogiendo información a partir de esa ausencia leonardesca. Se produjo el círculo virtuoso: hilé la ausencia del Grial en el mural de Leonardo con los recuerdos de mi infancia sobre las historias del Grial aragonés. Sabía que ahí había una historia que contar.
"El Grial me fascina desde niño, y su ausencia en 'La Última Cena' de Da Vinci me obsesionó"
¿Cuál es el objetivo de «El fuego invisible»? ¿Qué pretendes despertar en el lector?
Es un libro que está muy dirigido a todos aquellos lectores que en alguna ocasión han tenido la tentación de escribir una novela, y sé que son muchos. En el fondo es un libro para escritores o para gente que quiere escribir, para gente que se pregunta de dónde vienen las ideas o cuál es el germen de la inspiración, de un gran relato. En el libro se cuenta, y también cómo las historias se construyen a través de determinados conceptos, de determinadas palabras… Cómo un símbolo es capaz de organizar toda una constelación de historias a su alrededor, que es lo que pasó con el Grial. Para mí es un ejemplo de estudio sobre cómo una leyenda puede generar literatura a través de los siglos, y esa leyenda nace aquí, por lo tanto creo que somos gente muy creativa (ríe).
¿Qué crees que recordará el lector de «El fuego invisible» cuando pase el tiempo?
El Grial sería un punto, pero yo creo que se van a quedar con la idea de que los grandes conceptos viven dentro de nosotros desde que somos niños. Muchas veces nos esforzamos por estudiar, por viajar lejos, por construir historias complejas… Pero al final las historias potentes son las que llevas incorporadas desde que eres muy pequeño. Si se quedaran con esa idea yo me daría por satisfecho.
"Los grandes conceptos viven dentro de nosotros desde que somos niños"
El Planeta crea unas expectativas muy altas de la novela en el público, lo que puede generar críticas. ¿Cómo se lidia con ellas?
Digamos que estoy acostumbrado a las críticas desde hace muchos años. Mis obras todas han tenido un buen recorrido entre los lectores y tienen ediciones en muchos países, por lo que me he enfrentado a «expertos» en literatura de prácticamente todos los países del mundo… Al final, lo que terminan reconociendo es que en todas mis novelas hay una buena historia. Otra cosa es que tú estés de acuerdo con el enfoque, con los matices o con ciertas conclusiones, que a lo mejor para algunos son demasiado místicas o complejas… Pero saben que hay una buena historia y creo que eso es lo que el lector busca. Busca que en una novela le cuenten una buena historia y, sobre todo, que tengan la sensación de que han aprendido algo que no sabían cuando terminan el libro. Creo que eso es importante en las novelas modernas. No leemos para distraernos, para eso ya está la televisión. Leemos para buscar, para formarnos, para desarrollar un pensamiento un poco más complejo que el cotidiano. Y para eso están mis novelas.
"Leemos para desarrollar un pensamiento un poco más complejo que el cotidiano"
¿Cuál es ese pensamiento más complejo que se ha podido desarrollar en el caso de «El fuego invisible»?
Trato de resolver una pregunta que aparece al principio de la novela: «¿De dónde vienen las ideas?» Ha obsesionado a filólogos, artistas y escritores de todas las épocas desde la Gracia Clásica. Trato de resolverla y si lo consigo o no lo tendrá que decir el lector cuando termine de leerla (ríe).
¿Cómo se plantea el futuro? ¿Estás trabajando en nuevas novelas?
El premio Planeta es muy exigente y te obliga a una serie de compromisos, viajes, encuentros con lectores, periodistas y gente de todo tipo. Tengo un año «de embargo» ahora mismo, no voy a poder escribir. Lo que intento es aprovechar esta circunstancia de mis viajes para tomar contacto con personas, ver pequeños museos, historias locales que me interesan… Y con ese material del que voy tomando nota como un escriba medieval supongo que saldrán futuras historias.







