El cierre de centros ocupacionales y de día ha obligado al personal a una reorganización de equipos y sistemas en una velocidad meteórica. El objetivo es rebajar al mínimo las consecuencias que puede acarrear para los usuarios el confinamiento.
Los seguimientos y consultas se hacen a través de videoconferencia o por teléfono. A través de las plataformas digitales se facilitan tareas, ejercicios y pautas a seguir tanto para los usuarios como para las personas cuidadoras. Estas son más, si cabe, un pilar clave. «Están acostumbradas a pasar mucho tiempo en casa con el paciente pero no a un encierro y aislamiento como este. Aparece ahora la soledad de las cuidadoras», dice Yolanda Garcés, trabajadora social y coordinadora de la Asociación de Familiares de Alzheimer y otras demencias (Afedaba-Los Calatravos). Por otro lado, continúa, «el hecho de que todos estemos igual de aislados puede mitigar un poco esa sensación». La premisa de cuidar al cuidador se hace fuerte y desde Afedaba se brinda apoyo y seguimiento y servicio de psicología por videollamada. En la plataforma «NeuronUP» programan todas las actividades para que puedan seguir y fichas personalizadas.
También, aunque en menos volumen, se mantiene la ayuda en el domicilio. «Estamos seguras de que muchos de nuestros usuarios experimentarán un bajón. Sacarles de la rutina les causa desorientación, inquietud por lo poder salir…», añade Garcés que no oculta su preocupación a nivel de asociación. Hay nueve trabajadoras contratadas de las que parte se han ido a un ERTE, y la financiación llega en parte con el copago de las familias. En resolver estas cuestiones se encuentran también en estos días.
La misma plataforma digital emplean en Alzheimer Bajo Aragón (ADABA) Andorra para realizar sesiones individualizadas y en grupo y adaptadas a las necesidades de cada usuario. Se trata de actividades basadas en rutinas de la vida diaria y a través de las que se ejercita el cerebro «tan importante como la actividad física que se propone en estos días».
La actividad continúa en la Asociación Pro Salud Mental (Asapme) y también con menos personal por el mismo motivo. En Calanda, sigue activo el Centro especial de empleo con el deshuesado de ciruela pero en servicios mínimos y solo de mañanas ya que casi una veintena de personas han ido al ERTE. Se siguen distribuyendo comidas a domicilio. La parte de Centro de Día se suple con seguimiento a través de llamadas desde la asociación.
Respecto a las residencias como las de ATADI la actividad sigue aunque «a medio gas» con menos tareas y con las medidas de precaución. «Los residentes lo han entendido bien y saben que no deben salir. Tienen a los profesionales y apoyo psicológico también para trabajadores», apunta el director económico, José Antonio Mora. El seguimiento a los usuarios de los centros ocupacionales se realiza por teléfono.
La Asociación de Ayuda a las Personas con Discapacidad de Caspe y Comarca (ASADICC) continúa trabajando para ofrecer sus servicios de forma telefónica o incluso presencial para casos de urgencia. De esta forma, acaba de poner en marcha el servicio de compras a domicilio y atención psicológica telefónica para personas que por edad, discapacidad o dependencia, necesiten la ayuda de otras personas estos días. Son servicios gratuitos, para dar respuesta a las necesidades de las personas más vulnerables, y van dirigidos a la población considerada de riesgo debido a edad (mayores de 65 años), discapacidad o dependencia, que no dispongan de una red de apoyo social o familiar que les pueda hacer las compras, y con domicilio en Caspe (este servicio no se ofrece a los pueblos de la Comarca). Por otra parte, ASADICC también ha puesto en funcionamiento para la población su servicio de psicología telefónica. Lo pueden utilizar todas aquellas personas «de riesgo» mencionadas, además de familiares, socios y usuarios de ASADICC de todos los pueblos de la Comarca del Bajo Aragón-Caspe. Si alguna persona está interesada en el primer servicio, lo puede solicitar en el 686072171, y para el segundo 647293264.

En el centro de Fundación DFA Teruel se continúan prestando los servicios de Apoyo Social, Agencia de Colocación y Rehabilitación a través del teléfono o el correo electrónico, con el fin de informar y asesorar a todos sus usuarios y usuarias. Además, a través de las redes sociales de la fundación se van compartiendo diferentes consejos y recomendaciones para permanecer activos durante el confinamiento y mantener nuestra salud tanto física como psicológica. Bajo el lema «Sin dejar a nadie atrás», continúa trabajando «para que las personas con discapacidad física superen estos días de la mejor forma posible».
No estigmatizar ni señalar
El Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad en Aragón (CERMI-Aragón) ha exigido a las autoridades sanitarias autonómicas y estatales que aseguren que no se discrimina por razón de discapacidad en los protocolos clínicos de atención a pacientes contagiados con coronavirus. «La discapacidad no puede ser nunca una circunstancia o factor de menor valor de la persona», argumentan. CERMI-Aragón reclama a las autoridades sanitarias que vigilen estrechamente que los protocolos son «garantistas del principio de igualdad» y no incurren discriminaciones odiosas y prohibidas. Pide al Ministerio Fiscal su intervención para promover la acción y la protección de la Justicia con los grupos sociales que pueden verse más expuestos a tratos excluyentes.
Taller de empleo de Andorra

Desde el año pasado, en comarcas como Bajo Martín, Maestrazgo o Andorra-Sierra de Arcos se han llevado a cabo talleres de empleo sociosanitarios. Fueron propiciados, precisamente, por la demanda de profesionales para residencias en un territorio con población envejecida. Hace un mes se puso en marcha el taller de empleo en Andorra y las alumnas se están adaptando a la nueva situación. Por un lado, realizando teleformación para seguir con la planificación didáctica, y por otro, colaborando con la situación de forma activa. «Como directora, me pareció interesante que las alumnas contribuyeran en algo en esta situación que no nos es ajena a ninguno de nosotros y menos a ellas que van a pertenecer a corto plazo al mundo sociosanitario», explica Olaya Quílez. Recuerda que alumnas que acabaron el taller de empleo en febrero y que ya están trabajando en alguna residencia, ahora están implicadas como profesionales. Se propuso, como actividad optativa y voluntaria hacer mascarillas y en esta tarea se encuentran. «Además de actividad para este periodo de confinamiento, creo que les servirá para tomar más consciencia de lo importante que es proteger a sus compañeras y a los usuarios y se valoran todavía más la labor que hacen las auxiliares de atención sociosanitaria a domicilio y en instituciones».







