Los 47 pasajeros del tren regional Barcelona-Zaragoza se quedaron tirados este Sábado Santo más de ocho horas en el interior del convoy entre Fayón y Nonaspe. Un rayo de la fuerte tormenta rompió la catenaria sobre las 12.30, lo que hizo que perdiera la tensión eléctrica y Renfe necesitó más de ocho horas para enviar otro vehículo con el que rescatar a los pasajeros. En todo ese tiempo los viajeros estuvieron en el interior el convoy sin agua ni comida y sin posibilidad de salir. El tren se quedó parado en una zona escarpada junto a la boca del túnel en la que era imposible marchar por el importante desnivel.
El tren de la línea R15 salió a las 8.45 desde la capital catalana con destino final a la estación de Delicias. Debían haber llegado a Zaragoza a las 14.06 y, sin embargo, no retomaron el viaje hasta las 20.59. En el tren de rescate, que llegó media hora antes, viajaban miembros de Protección Civil de Aragón para ayudar a los viajeros y entregarles bebidas. No llegaron hasta la estación de la ciudad zaragozana hasta pasadas las 23.30.
Por su parte, el tren que realizaba el trayecto contrario, de Zaragoza a Barcelona, retrocedió hasta Caspe, desde donde los viajeros se subieron en un autobús hasta Tarragona.








¡VERGONZOSO!
¿Quién dirige la Protección Civil en Aragón? ¿Mazón?. ¿Cómo es posible que 47 personas y un operario de RENFE se encuentren abandonados en medio de la vía, entre dos estaciones aragonesas, Fayón y Nonaspe?. ¿Es que nadie sabía llegar allí?. Y los dirigentes políticos siguen en sus puestos todavía hoy?. ¿Y RENFE y ADIF, tampoco supieron acudir a facilitar ese abandono?
¡Somos una autonomía de pitiminí en una reino bananero…, REDIÓS!