La localidad de Oliete acogió durante este fin de semana las jornadas 'Las Sinergias Positivas en la España Despoblada', organizadas por Cruz Roja y centradas en mejorar la calidad de vida en las zonas rurales y convertirlas en polos de atracción para el resto del territorio. El evento contó con la colaboración del Centro de Innovación Territorial de Teruel, ubicado igualmente en Oliete, y Apadrina un Olivo.
Gracias a las jornadas Cruz Roja pudo compartir el trabajo realizado hasta el momento desde su Estrategia con la España Despoblada, con la cual pretende mitigar efectos de la despoblación, con el compromiso de aproximarse, aún más, a las personas que habitan los municipios con menor población, reforzando su intervención social, tratando de mejorar el empoderamiento, autoestima y autonomía de las mismas. Todo ello con el fin último de mejorar la calidad de vida de las personas que habitan en estas zonas, promoviendo el acceso a sus derechos en condiciones de igualdad de oportunidades para convertir estas áreas en polos de atracción y asentamiento para el resto del territorio.
Aragón cuenta con 475 municipios con menos de 100 habitantes y este organismo social, en una primera fase de esta estrategia, ya ha intervenido en 423 dando 57.101 respuestas a 4.743 personas pertenecientes a distintos colectivos: personas mayores, vecinos en situación de extrema vulnerabilidad, o perfiles con problemas de salud. En la nueva fase de la Estrategia con la España Despoblada, Cruz Roja pretende dar un paso más y ampliar su acción tratando de intervenir en los 3.499 municipios que conforman la España Despoblada.

El resto del evento, inaugurado por el alcalde de Oliete, Rogelio Villanueva, y representantes de la Comarca Andorra Sierra de Arcos, también puso sobre la mesa otros de los principales desafíos a los que se enfrentan las zonas rurales. Uno de los más destacados fue la necesidad de ampliar la oferta de alojamientos, tanto para atraer a nuevos residentes como para fomentar el turismo rural. En este sentido, el alcalde señaló: «Es esencial que los vecinos se animen a abrir sus hogares al turismo, lo que permitirá crear empleo y revitalizar la economía local».
Las jornadas también contaron con la participación de otras figuras como Chema Juderías, miembro de la Red de Periodistas Rurales, quien abordó el papel crucial que juegan los medios de comunicación en la activación social y económica de los municipios rurales. En ellas también se puso como ejemplo a Apadrina un Olivo, una iniciativa local que ha logrado tener «un gran impacto en la regeneración rural». Se trata de un proyecto social que va más allá de la simple recuperación de olivos. La asociación trabaja por crear una economía circular sostenible que utilice los subproductos del aceite para generar nuevas oportunidades económicas y sociales para los habitantes de Oliete. El debate, de hecho, abordó la necesidad de replicar modelos de éxito como el de este último en otras regiones rurales.







