La abstención de la oposición del Ayuntamiento de Caspe ha salvado in extremis el Plan Económico-Financiero para no perder casi tres millones de euros en subvenciones que se debían de justificar a principios de esta semana. Después de presentarse este plan en dos plenos anteriores, y sin ninguna modificación pese a las críticas, el equipo de gobierno del Partido Popular logró aprobar este importante documento a finales de la semana pasada en la tercera ocasión que lo intentaba.
No obstante, no termina aquí. De su contenido se seguirá hablando, ya que la oposición ha advertido que no dejará que la "elevada carga impositiva" que incluye el plan termine recayendo en los presupuestos y para eso están las votaciones de las ordenanzas fiscales y los presupuestos de 2026. Por su parte, el equipo de gobierno ha justificado el desequilibrio presupuestario en la gestión municipal en la anterior legislatura con los socialistas al frente del Consistorio caspolino.
El Ayuntamiento de Caspe ha tenido que presentar el Plan Económico-Financiero al incumplir los objetivos de estabilidad presupuestaria y regla de gasto en la liquidación de las cuentas de 2024. Su objetivo es corregir dicho incumplimiento y reconducir la situación financiera hacia el cumplimiento de las reglas fiscales en el menor plazo posible, identificando las causas, detallando las medidas correctoras y proyectando los resultados esperados.
El concejal de Hacienda, José Miguel Albiac, ha defendido que en agosto ya se perdió una ayuda Viogén y que ahora no se podían perder dos millones del plan +Provincia de la Diputación de Zaragoza y 890.000 euros para dos escuelas-taller. Ha insistido en que el Económico-Financiero es un plan técnico y no político y que el desequilibrio presupuestario en la liquidación de las cuentas de 2024 se debe a «la evolución de la liquidación de los años anteriores al PP que ahora se intenta solucionar. Ha asegurado que, entre otros, se debe a que la incorporación de remanentes tesorería y a que no se actualizaran los
impuestos, tasas y precios públicos municipales «produciendo un desajuste estructural del ingreso gasto anual desde 2013». «Nuestra intención no sería subir impuestos sino actualizarlos al IPC, ya que hace 13 años que no se hace», ha adelantado.
El portavoz socialista, Abraham Martínez, ha recordado que ya avisaron con anterioridad al equipo de gobierno de que estaba incumpliendo la estabilidad presupuesta y de que sus gastos eran "desmesurados». «Aseguran que hay que aumentar los ingresos y se los quieren cargar a los vecinos simplemente para poder seguir gastando en lo mismo», ha afirmado Martínez. El socialista ha justificado su abstención no como un apoyo al PP sino a los caspolinos para que les llegue una inversión millonaria que su partido espera que se traduzca en los grandes proyectos «que hasta ahora no han llegado a la ciudad».
Según Cristian Poblador, de Somos Caspe, el PP ha presentado este plan y no otro para que «todos los ciudadanos paguen los desmanes y el derroche realizado por la alcaldesa, Ana Jarque". «Es tan rígido y encorsetado que es la tercera vez que nos traen el mismo plan sin tan siquiera tocar una coma. Usan el argumento de que es un documento técnico y que por eso no se puede tocar pero si hubieran sido responsables, a inicios de este año, cuando ya se sabía que se tenía que aprobar, la forma de gastar el dinero de todos los caspolinos tendría que haber sido otra y no trasladar únicamente la gestión fiscal a los ciudadanos", ha afirmado Poblador.
Rafa Guardia, de CHA, ha criticado que el PP sabía desde enero que tenía que confeccionar el plan para seguir con el normal funcionamiento del Ayuntamiento y optar a subvenciones por «su mala gestión» y, sin embargo, «lo han querido cargar a la oposición». También ha incidido en que, pese a lo dicho, aunque el documento sea técnico la decisión de subir impuestos es política. «Ahora no queremos que se pierdan subvenciones pero nos van a tener enfrente cuando haya que modificar ordenanzas que puedan perjudicar a la ciudadanía».
Desde Vox, su concejal, Germán Sanz, ha acusado al equipo de gobierno de querer imponer una subida de impuestos de un millón y medio de euros, pero también ha reconocido que la falta de comunicación del PP con la oposición «ha cambiado un poco» y ha podido reunirse y hablar por teléfono con la alcaldesa aunque sin cambiar su postura. «Estas últimas semanas hemos podido hablar con vecinos que nos han transmitido su preocupación y tajante negativa a la subida de impuestos que se nos presenta pero nadie quiere que se pierdan subvenciones (…) Vox se va a abstener permitiéndoles que la decisión sea suya. Elegirán entre dos opciones malas, pero no nos volverán a poder achacar falta de responsabilidad".








Dicen que no quieren subir los impuestos pero sí que quieren las subvenciones.
Son las dos caras de una misma moneda.
Y la gente quiere la moneda en su bolsillo, no en el de los políticos. Dejad de dar subvenciones. Dejad de subir impuestos.
En breves escucharemos decir que la culpa de todo lo mal que está haciendo el PP o de lo que no esta haciendo es culpa de Perro Xanxe.