La Codoñera ha sido este domingo el escenario del primer Encuentro de la Asociación Amigos de la Piedra Seca del Mezquín. La jornada ha contado con la participación de 23 personas, quienes se han reunido para disfrutar y compartir conocimientos sobre esta técnica de construcción.
El encuentro ha servido como una oportunidad para conocer más a cerca de esta tradición constructiva, que utiliza únicamente las piedras del lugar. Las construcciones de piedra seca se encuentran repartidas por toda la orografía del Bajo Aragón, donde históricamente se han desarrollado actividades agrícolas y ganaderas. Según destaca el presidente de la Asociación Amigos de la Piedra Seca del Mezquín, José Manuel Velilla, estas edificaciones no solo servían como refugios para los animales, sino también como refugios temporales durante la Guerra Civil. «Son un patrimonio cultural que forma parte del paisaje de estos pueblos» remarca Velilla.
Uno de los momentos más destacados del evento ha sido la visita a una de las casetas restauradas por un miembro de la asociación, Luis María García. Además, los asistentes han tenido la oportunidad de recorrer la zona junto a Jesús Pallares, quien ha guiado una pequeña ruta para mostrar otras construcciones tradicionales de la zona.

El encuentro de este fin de semana ha sido solo el inicio de una serie de actividades que la Asociación tiene planeadas para seguir promoviendo el conocimiento y la preservación de esta antigua técnica constructiva.
La labor de la Asociación
La asociación, fundada en octubre de 2024, tiene como objetivo dar a conocer y proteger este patrimonio tan característico de las laderas montañosas del Mezquín. Además de la catalogación de las casetas y la restauración de algunas de ellas para garantizar su conservación. En este sentido, el presidente de la Asociación señala que, aunque esta catalogación ya ha empezado por zonas como Torrecilla o La Codoñera, «continuaremos con otros pueblos de la zona».
Desde la Asociación también han empezado a realizar actividades formativas, como cursos prácticos sobre la técnica de la piedra seca. «Hay varios de la asociación que manejan muy bien la piedra seca» confiesa Velilla, y explica «queremos rehabilitar casetas, para que la gente vea cómo se hacen».
Actualmente, son 30 socios los que forman parte de esta asociación comprometida con la conservación de estas construcciones. También trabajan para asegurar fondos y subvenciones que les permitan continuar con la rehabilitación de las casetas y ampliar sus actividades. «Es importante que estas construcciones perduren para las próximas generaciones, que puedan ver cómo se vivía en el campo», concluye Velilla.







