La realización de un Gran Premio como el de MotoGP requiere de la participación de una gran cantidad de personal para que se logre el éxito deseado. Comisarios, médicos, personal de limpieza, seguridad, bomberos, conductores, equipo técnico, personal de atención al público, medios de comunicación, personal de equipos y otros muchos engranajes que se convierten en necesarios para que Motorland Aragón eche a rodar.
Comisarios de pista, rescate, técnicos y varios integrantes que forman parte de la organización del circuito alcañizano viven por y para los deportes de motor. Son aficionados aragoneses y de otros puntos de la geografía española que mucho antes que el resto, revisan las instalaciones de la pista bajoaragonesa para que esté en perfectas condiciones y el mundial arranque sus motores. Personas que deciden aportar su granito de arena vestidos de naranja, rojo, gris o blanco y que sin ellos las carreras no serían una realidad.
Gracias a todo este voluntariado, citas como el mundial de MotoGP pueden alcanzar el éxito deseado. Tras muchas horas en pista, bajo las condiciones climáticas que sucedan, todo este personal vela por el desarrollo de la prueba y tras cuatro jornadas intensas de trabajo, consiguen su propia corona de laureles.
Este esfuerzo se vio reconocido en el fin de temporada de MotoGP de 2015, 2013 y 2010 -en su inauguración-, siendo nombrado Mejor Gran Premio de la Temporada por parte de la Gran Prix Comission. Un hito conseguido al que se le unió esta temporada el premio al mejor Organizador del Año 2021 por parte de la Real Federación Española de Automovilismo














