La recuperación del patrimonio educativo del Maestrazgo permite conocer cómo eran las escuelas en otras épocas, con otras formas de vida y más niños corriendo por las calles de los pueblos. Más allá de los elementos más comunes como el pupitre o la pizarra, se pueden ver una esfera armilar de inicios del siglo XX que raramente se ha conservado, cubos de medidas de capacidad de madera o una caja de leche en polvo de las enviadas por los americanos y distribuida por el Servicio Escolar de Alimentación.
El proyecto 'La escuela de ayer para construir el mañana', impulsado por el Departamento de Patrimonio Cultural de la Comarca del Maestrazgo para recuperar las antiguas escuelas de la zona, vio este miércoles reconocido su trabajo. En la sede comarcal recibió el Premio Manuel Bartolomé Cossío 2024 de manos de la Sociedad Española para el Estudio del Patrimonio Histórico-Educativo (SEPHE), que quiso reconocer su labor por la «protección, conservación, difusión, estudio e investigación del patrimonio histórico-educativo de España».
El evento comenzó con la intervención de Fernando Safont, presidente de la Comarca, quien expresó su agradecimiento a la S.E.P.H.E. y a sus representantes: el presidente Luís María Naya Garmendia y el secretario Paulí Dávila Balsera. A continuación, el director provincial de Educación, José Luis Castán, recordó los inicios del proyecto y destacó la importancia del trabajo realizado para rescatar este legado
educativo, así como la implicación de los vecinos en la recuperación y recreación de las piezas.
Posteriormente, el presidente de la S.E.P.H.E. explicó la trayectoria de la sociedad y su compromiso con la preservación del patrimonio histórico-educativo. Luego, Estefanía Monforte, coordinadora del proyecto junto a Sofía Sánchez Giménez, relató el proceso de creación y desarrollo de la iniciativa, agradeciendo la colaboración de los Ayuntamientos, la comunidad educativa y los vecinos y vecinas que contribuyeron con la localización de piezas, donaciones y testimonios de memoria oral.
Uno de los momentos más significativos del acto fue la participación de vecinos implicados en la restauración de las escuelas, quienes compartieron su experiencia en el proyecto. Entre ellos, intervinieron Encarna Espada de Dos Torres de Mercader, Juan Antonio Monserrate de La Cañada de Benatanduz, Paco Carceller de La Cuba, José Miguel Marín de Mirambel y Roberto Rabaza de Tronchón, quien ostenta el cargo de consejero de Patrimonio de la Comarca y es presidente de ADEMA.
La jefa de inspección de Teruel, Lourdes Alcalá, también tomó la palabra, destacando el valor del proyecto para el desarrollo de nuestros pueblos.
Finalmente, el presidente de la S.E.P.H.E. hizo entrega del premio, una litografía con un retrato de Manuel Bartolomé Cossío, tras la lectura del acta de concesión. La ceremonia concluyó con la actuación del coro
de la Escuela de Adultos, que interpretó canciones escolares en un cierre festivo para un evento que puso en valor el legado educativo del Maestrazgo.
NOTICIA RELACIONADA
Nacida en 2016, la iniciativa cuenta con una larga trayectoria de investigación, catalogación, restauración y difusión del patrimonio material e inmaterial vinculado a la historia de la educación en el Maestrazgo, contando con la participación de los vecinos y de la comunidad educativa.
En este tiempo ha crecido liderado por la técnico del Departamento de Patrimonio Cultural de la Comarca del Maestrazgo, Sofía Sánchez; y la profesora de la Universidad de Zaragoza, Estefanía Monforte García. La colaboración activa de los ayuntamientos y la participación de vecinos y comunidades educativas locales han sido claves en su éxito.
Actualmente, el estudio abarca las escuelas del Barranco de San Juan (Cantavieja), Tronchón, Cañada de Benatanduz, Cuba, Mirambel, Villarluengo y la del barrio de 'La Estrella' de Mosqueruela. El proyecto se mantiene abierto ante la posible inclusión de cualquier otra localidad, ya que la idea es realizar un trabajo de investigación mucho más amplio y a su vez una ruta histórico-pedagógica que tenga como eje vertebrador la visita a estas siete escuelas, caracterizando a cada una de ellas con su identidad propia, es decir destacando aspectos que la hacen singular y que inciten a su visita.









Enhorabuena a todas las personas que han trabajado en la recuperación del patrimonio de sus pueblos, en especial a Encarna Espada por su implicación y el gran trabajo realizado en Dos Torres de Mercader.