Endesa asume, a través de tres convenios con los regantes bajoaragoneses, buena parte de los gastos de la Comunidad
Los regantes de la cuenca del río Guadalope están preocupados por el posible cierre de la Central Térmica de Andorra ya que Endesa, propietaria de la infraestructura, asume buena parte de los gastos de la Comunidad de usuarios al año. Cuando la Central se instaló en el territorio y comenzó a usar agua del río, rubricó tres convenios con los regantes. Uno de ellos supone que Endesa asume el 100% del coste energético del sistema de bombeo del Ebro al Civán de Caspe. A través de un segundo convenio, la empresa eléctrica asume el 45% de los gastos generales de la Comunidad (explotación, gestión, administración...). Y, mediante un último convenio, Endesa asume el 42% del canon que la Confederación Hidrográfica del Ebro estipula a los usuarios. En este caso, el total asciende a 1,1 millones de euros. «La cantidad que aporta Endesa es una fortuna y hay temor por lo que pueda pasar», dice el presidente de los regantes, José Fernando Murria, que aclara que no hay ninguna comunicación oficial por parte de la empresa eléctrica que especifique ni el cierre ni la decisión de dejar de aportar la parte correspondiente a los convenios vigentes.
El senador del PP y concejal de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan, hizo ayer pública esta preocupación durante una rueda de prensa en Teruel en la que trasladó las mociones que los populares han presentado en la Cámara Alta.
Santolea y carreteras
Carmen Pobo, Miguel Ángel Estevan y Raquel Clemente advirtieron que ni Pedro Sánchez ni su Gobierno «van a callar la voz de la provincia». Fueron críticos con los 100 primeros días de gobierno y mostraron su «preocupación» de «podamos ver otra aniquilación si los millones de euros previstos para la provincia no se ejecutan», dijo Pobo.
Las dos mociones presentadas en la Cámara tienen que ver con Santolea y con los compromisos adquiridos en materia de infraestructuras. La primera, reclama que el Gobierno central ejecute «en su totalidad» las obras del recrecimiento de Santolea, una actuación que tiene consignada una partida de 3.936.000 euros.
«Exigimos el inicio de las obras de Santolea», recalcó Estevan. Especificó que la obra fue adjudicada el pasado 20 de abril de 2018 y que en una reunión posterior el 22 de mayo «diferentes técnicos concretaron el inicio de las actuaciones para la primera semana de junio». «Tras la moción de censura se produjo una paralización que se extiende hasta hoy», denunció.
En la segunda moción se exige que las partidas para la A-68, la A-40, la N-330, las variantes de Alcorisa y Calanda, las obras en la N-232 entre Ráfales y el Límite Provincial de Castellón, la rehabilitación del firme de la N-211 o las actuaciones en la vía ferroviaria Zaragoza-Teruel-Sagunto, entre otros, «no se pierdan».







