El servicio de oncología del hospital de Alcañiz ha sido galardonado esta semana en las XXIV Jornadas de Trabajo sobre Calidad en Salud, celebradas en Calatayud, por el proyecto sobre crioterapia para la prevención de neuropatía periférica inducida por taxanos en los pacientes oncológicos. La enfermera Laura Palos ha sido la encargada de defender este estudio, que tiene como objetivo prevenir el hormigueo y la pérdida de sensibilidad en manos y pies que tienen los pacientes a los que se les proporciona taxanos, es decir, medicamentos de quimioterapia.
Tras una selección de los cuatro mejores proyectos de Aragón de entre 230 candidatos, la Universidad de Calatayud (UNED) otorgó uno de los premios al servicio de oncología del hospital de Alcañiz. «Estamos muy contentos porque se presentaron una gran cantidad de proyectos, no solo de oncología, también de hospitalización, atención primaria…», expresa.
Tratamiento bajo cero
La portavoz y enfermera oncóloga Laura Palos y la autora primera autora, Nieves Galán, indican que a partir de este proyecto se han beneficiado más de 185 pacientes oncológicos del sector sanitario de Alcañiz.
El hielo es el factor clave de este tratamiento, y se les administra a los pacientes para llevarlo a cabo. «Por un lado, se le ponen al paciente unos guantes y calcetines congelados; y por otro lado, a los pacientes que no toleran esta medida, les colocamos unas placas de hielo para que sus manos y pies estén en contacto con el frío durante todo el tratamiento», explica Palos.
Terapia eficaz frente a la neuropatía
Según la enfermera alcañizana, desde el servicio de oncología de Alcañiz se han estudiado a 120 pacientes durante un año, y gracias a un cuestionario se ha comprobado que en un 92% de estas personas, la neuropatía ha disminuido. «Tenemos pacientes que después de dos años de haber acabado la quimioterapia siguen teniendo una disminución de sensibilidad, hormigueo, y a otros que desde entonces no han experimentado síntomas», destaca.
Para seleccionar a estos pacientes, el tratamiento que se les administra tiene que ser un taxano porque es el único medicamento que produce la neuropatía. Se ha llevado a cabo con pacientes de diferentes tipos de cáncer de mama, ovario, endometrio, pulmón, y cabeza-cuello. «En todos estos tratamientos se ha conseguido aumentar la calidad de vida debido a una disminución de los síntomas de hormigueo y pérdida de sensibilidad en manos y pies», afirma Palos.







