Rafa Esteruelas fue una de las 180 personas diagnosticadas con leucemia en Aragón en 2017. El 30 de diciembre, con las maletas ya preparadas para terminar el año practicando trail running en Ordesa, el maellano -afincado en Alcañiz- recibió una llamada que cambió su destino los seis años siguientes. La analítica de sangre, que se había hecho "tras notarse un poco más flojo de lo normal" después de correr una maratón de montaña, había salido mal. Esa misma tarde repitió la prueba e ingresó en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Su médula ósea generaba células sanguíneas (glóbulos rojos y blancos, y plaquetas) que no estaban sanas, y cada vez tenía menos espacio para aquellas que sí lo estaban. Qué ironía de la vida. Había sido el año con más pódiums de su carrera deportiva.
"Fue algo sorpresivo", confiesa Esteruelas, quien lejos de rendirse se tomó la enfermedad como el próximo reto que superar. Concretamente, la visualizó como una "ultra trail", es decir, una prueba de larga distancia de 50 a 100 kilómetros en la que se puede llegar a correr hasta 24 horas solo por la montaña. El atleta recibió tres meses de quimioterapia, con una semana de descanso cada 30 días. Mientras estaba ingresado adaptaba su entrenamiento de 10.000 pasos al día a los pasillos del hospital. Por la mañana hacía 5.000 y por la tarde, otros tantos; muchas veces con el gotero incluido. "Los médicos y las enfermeras se llevaban las manos a la cabeza", recuerda entre risas. Seis meses antes del diagnóstico, este enamorado del trail había abierto una tienda dedicada a esta disciplina y había formado el equipo Running Trail Alcañiz. Por tanto, la vinculación con el mundillo seguía intacta.
Esteruelas se estrenó por asfalto en 2006 y un par de años después, se cambió a tierra. Esa década de disciplina deportiva fue la que le permitió llegar a la salida del cáncer con la cabeza "muy bien preparada". "Cuando tienes una enfermedad así tienes que agarrarte a tu familia, a tus amigos, a la música, a la lectura, a todo lo que te haga bien, e intentar afrontarla con el máximo optimismo. Sabes que va a ser duro, pero debes pensar que es pasajero. No puedes dejar caerte. Hay que sacar la sonrisa aunque estés mal por dentro, porque si los demás ven que tú estás luchando, ellos también lucharán por ti", subraya.
No puedes dejar caerte. Hay que sacar la sonrisa aunque estés mal por dentro, porque si los demás ven que tú estás luchando, ellos también lucharán por ti
En junio de 2018 la leucemia no había remitido -pese al tratamiento con productos químicos-, así que Esteruelas se sometió a un autotrasplante. Tampoco funcionó. Resultó que para alcanzar esa meta debía hacerlo por relevos. Su hermana, que era 100% compatible con él, le donó médula ósea. Después de ese trasplante, en septiembre del mismo año, el cáncer desapareció. "Volví a hacer vida normal. Salía a andar y a correr, e incluso participé en una prueba de 10 kilómetros. Me encontraba muy bien. La recuperación me sorprendió porque fue muy rápida", detalla. La competición parecía que estaba ganada.
La tasa de supervivencia de un paciente de leucemia aguda -cinco años después del diagnóstico- es extremadamente variable, ya que depende del tipo y subtipo y de la edad, principalmente. En 2023, murieron 3.365 personas (1.924 hombres y 1.442 mujeres), según los datos del Observatorio del Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). El 62,65% de las víctimas tenía más de 75 años. También en esa franja de edad es en la que más casos se detectan. Ese mismo año, fueron el 41,26% de los 6.165 españoles diagnosticados. Paradójicamente, aunque la mayoría de los enfermos son adultos, la leucemia representa el 30% de los cánceres en edad infantil.
En Aragón, el año pasado fallecieron 106 personas por leucemia, mientras que otras 187 fueron diagnosticadas con esta enfermedad. La escalofriante cifra representa, sin embargo, solo un 2,10% del total de cánceres detectados. Al igual que a Rafa Esteruelas en su día, a 8.889 aragoneses (5.252 hombres y 3.637 mujeres) una llamada en 2023 les cambió la vida. La mayoría tenían cáncer colorrectal (14,51%), de próstata (12,48%), de mama (11,39%) y de pulmón (10,38%). El número total de enfermos ha aumentado un 1,48% respecto al año anterior y un 11% en comparación a hace una década.
5 años esperando un trasplante pulmonar
Lo que casi ningún superviviente conoce son los efectos secundarios que el tratamiento contra el cáncer -en el caso de Esteruelas, un trasplante de médula ósea- puede generar. "Sabía que podía salir algún problemilla, como ya tuve en los ojos y en la boca, pero no sabía que me podía afectar a los pulmones. Tuve la mala suerte de que me paso a mí", dice. En agosto de 2019, cuando salía a andar, "le faltaba el aire". El atleta se fue "mermando poco a poco" y comenzó a depender de una mochila de oxígeno las 24 horas del día y de una silla de ruedas 'handbike'. Volvía de nuevo a estar en la línea de salida.

"Lo afronté desde el minuto uno. Me dijeron que podía llegar algún día un trasplante de pulmones. Lo único que tenía que esperar cinco años desde el anterior trasplante", narra Esteruelas, quien subraya que "mientras haya opciones, hay que seguir". Para afrontar el reto del quirófano y la posterior recuperación en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), los médicos le pidieron que fuese "lo más fuerte posible". Así que durante el siguiente lustro, siempre que su cuerpo se lo permitía, se subía a una bicicleta estática. También trabajó la parte mental. "Intentaba salir siempre que podía, aunque no fuera fácil con el oxígeno y la silla. He tratado de hacer una vida lo más normal posible y he seguido, por ejemplo, yendo a conciertos que me gustan mucho. He intentado hacer lo máximo por tener la mente despejada, pero también por mi familia, porque tampoco es plan de encerrarte en casa a esperar a que llegue el trasplante", señala.
Le pregunté al cirujano si iba a poder volver a correr. Me contestó que 'por qué no', que a lo mejor al nivel de antes no, pero que sí
En enero de 2023, sonó el pistoletazo de salida: Esteruelas era apto para el trasplante de pulmón. Seis meses más tarde, en julio, se mudó a Barcelona a la espera de que en cualquier momento le llamaran del Vall d´Hebrón, el hospital que lidera en España el ranking de actividad trasplantadora pulmonar. "Cuando estás en lista de espera tienes que estar a una hora del centro hospitalario", concreta. Tras dos intentos fallidos -uno porque iba de suplente y otro porque los órganos no eran válidos-, a la tercera, el 15 de octubre, "fue la vencida". "Entré con la silla de ruedas y lo primero que le pregunté al cirujano fue si iba a poder volver a correr. Me contestó que 'por qué no', que a lo mejor al nivel de antes no, pero que sí", rememora. Diez horas después, la operación había finalizado "con éxito".
"Al principio es como volver a andar. El primer día no podía mover ni un dedo, pero a los tres días ya me daba una vuelta por los pasillos", cuenta Esteruelas. A principios de diciembre, hace apenas dos meses, regresó a Alcañiz. Cada día sale a la calle y consigue "andar un poco más". 4, 5 o 6 kilómetros, "muy lentos", pero con paso firme. Además en casa intenta hacer ejercicios con pesas para ir poniendo a tono el tronco superior. "En la parte de arriba no he hecho nada en este tiempo. Era imposible. Antes cuando se me caía algo al suelo, agacharme para recogerlo era un drama", detalla. Sabe que "le falta mucho de recuperación", sin embargo, ahora "tan solo se trata de eso". En su cabeza la idea de colocarse un dorsal sigue intacta y el tiempo dirá "hasta dónde le llegan las piernas". Quien quiera inspirarse de su constante superación puede hacerlo en su perfil de Instagram, @rafasimons72.
El atleta da las gracias a todos los donantes de órganos y a sus familias, porque "están dando vida a mucha gente como él". España lideró en 2023 la clasificación mundial de trasplantes de órganos por 32º año consecutivo. La cifra alcanzada fue de 5.861 y supuso el récord histórico del país, además de un incremento del 9% respecto al año anterior. Se realizaron 3.688 trasplantes renales, 1.262 hepáticos, 479 pulmonares, 325 cardíacos, 100 de páncreas y 7 intestinales, de acuerdo con la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). "Yo voy a luchar por mí y por la persona que me dio sus pulmones. Lo tengo que hacer por los dos", asegura con absoluta rotundidad.
La voz del Día contra el Cáncer en Alcañiz
Rafa Esteruelas ha puesto voz este sábado al reivindicativo y tremendamente emotivo manifiesto del Día Mundial contra el Cáncer en Alcañiz, conmemoración que tendrá lugar este domingo, 4 de febrero. Lo ha hecho a dúo junto a Beatriz Royo, joven alcañizana y madre de tres hijos a la que diagnosticaron un cáncer de mama a finales de 2022.
Durante el mismo, que ha durado algo más de tres minutos, se ha reivindicado la importancia de aunar esfuerzos para la divulgación y visibilización social de la enfermedad, la necesaria detección precoz, así como la necesidad de invertir en investigación para aumentar la tasa de supervivencia en cáncer, que está en el 51%, e incrementar la atención tanto a pacientes como a familiares para mitigar y paliar las necesidades clínicas y no clínicas. "Es el momento de dar el primer paso para conseguir cambiar las cifras. Tenemos el objetivo de alcanzar el 70% en la tasa de supervivencia antes de 2030. Buscamos la excelencia. Lo que hagamos hoy puede cambiar el mañana. Todos contra el cáncer", relataron. También se acordaron de los donantes de órganos. "Después de un cáncer uno no sabe todo lo que le puede pasar. Los donantes nos dan vida", terminaron.
Arropados y amenizados por la Battuxanga y el área de Danza de la escuela de música de Alcañiz, decenas de personas se han reunido en el centro de Alcañiz para desarrollar la habitual concentración, el lazo humano y la lectura del manifiesto.
En 2023, cerca de mil turolenses han sido diagnosticados con cáncer en la provincia de Teruel. Supone un incremento progresivo que supera a las otras dos provincias aragonesas. Además, a los problemas de salud se suma otro: las personas que sufren esta enfermedad tienen un 34% más de probabilidad de perder el empleo que la población general.














olé tus huevos!!!
me alegro mucho , mucha fuerza y a seguir corriendo.
La mejor alegría que he tenido, ya que vemos tanto mi esposo y yo que sirve para los demás lo de ser donante de órganos. Nosotros lo somos, ¡Animo y haceros! Un día te puede tocar a ti.
Todo un ejemplo.
Mucho ánimo y hacia adelante!?