Ráfales, la localidad bajoaragonesa más afectada por la Dana del sábado, necesitará esta semana de la ayuda del servicio de Maquinaria de la Diputación de Teruel y de los APN, entre otros, para volver a la normalidad. Muros derruidos, calles enfangadas, árboles caídos… esta es el escenario en el que se encuentra el municipio, donde llegaron a caer 100 litros en poco más de media hora. La tormenta dejó impracticables muchos garajes y calles de la localidad además de caminos y huertos. El hotel Molí de l'Hereu es uno de los más afectados al desbordarse el barranco de La Molinera. Destrozó el jardín y hubo un desprendimiento de rocas que cayó sobre el humificador del spa. La maquinaria también se encuentra inundada pero aún no se ha podido acceder debido al barro.
Esta semana se realizará una valoración de daños y acudirán los equipos del parque de maquinaria de la Diputación de Teruel. El mismo sábado tanto el presidente de la DPT, Joaquín Juste; como el subdelegado del Gobierno, Enrique Gómez, llamaron al alcalde, José Ramón Arrufat, para interesarse por la situación y ofrecerle la ayuda que se necesitara. «Con el presidente de la Diputación quedamos en que primero dejaríamos que se secaran un poco los caminos y a lo largo de esta semana haríamos una valoración de daños y nos mandarían los equipos que tienen», explica el primer edil.
También van a necesitar a los APN para que ayuden a retirar los árboles caídos y no obstruyan los accesos a los caminos y al monte en una zona muy boscosa en pleno verano. «Sería un peligro dejarlos así. Tenemos que tener los accesos abiertos en caso de incendio», especifica Arrufat.
La lluvia también cayó con fuerza en las localidades próximas con cerca de 70 litros en Monroyo o La Portellada. En éste último municipio se inundó el bar al entrar el agua por el techo y las paredes; y la carretera debido a la suciedad en las cunetas. En el término municipal monrogino, las principales afecciones fueron en caminos. En el acceso al hotel Torre del Marqués, en el camino que sale desde la carretera de Fuentespalda a Rafales, se ha desprendido un trozo de vía en uno de los extremos, aunque no dificulta el paso.
En el resto del territorio, las inundaciones provocadas por la Dana mantuvieron varias horas cortadas la N-211 que conecta Alcañiz y Caspe entre el punto kilométrico 253 (Valmuel) y el 259 (Playas de Chacón); y la carretera de acceso a Valmuel desde la capital bajoaragonesa. Entre las incidencias se registró también desbordamiento en la carretera TE-730 en Alcañiz; la presencia de agua en la calzada en la A-230 en Caspe; y agua y barro en la calzada en la A-1407 en Calanda.
En Alcañiz se suspendió la actuación del Festival del Castillo y la Copa de España de Velocidad en Motorland. En otras localidades se cambió la localización de los actos al aire libre, como la inaguración del Festival Buñuel Calanda, que pasó al pabellón.















