El valderrobrense Raúl Guimerá ha logrado ser el cuarto clasificado en la segunda prueba del campeonato del mundo de SuperEnduro. El piloto viajó hasta Cracovia, donde lo dio todo mental y físicamente sobre la arena. Ahora, aún con cinco citas por delante, este triunfo supone un impulso para afrontar el resto del mundial.
En la primera prueba en Francia, el piloto no obtuvo los resultados esperados, una novena posición. Sin embargo, esta posición devuelve la motivación a Guimerá, quién espera superar la cuarta posición del año pasado y subirse al pódium mundial. «Tengo ganas de entrenar y preparar la siguiente prueba con el objetivo de mejorar los resultados del año pasado y llegar al final de la temporada entre los tres mejores del mundo».
Con los Reyes Magos, el 6 de enero, llegará la próxima cita del campeonato en Riesa (Alemania). Para enfrentarse de nuevo con una carrera «explosiva», corta pero intensa. Por esa dureza, el piloto explica como los entrenamientos combinan lo físico y también la actitud. «El nivel psicológico se entrena en cada carrera, es el cuarto año corriendo a nivel mundial y vas teniendo más cabeza, centrándote en la carrera y no distrayéndote por la afición», señala, aunque confiesa que entre la afición siempre están familiares o compañeros arropándole.








