La Residencia Fundación Grupo Arcoíris de Valderrobres ha celebrado este jueves su primer aniversario tras completar sus 67 plazas disponibles. El centro, que abrió sus puertas el 1 de octubre de 2025 con una única residente, cuenta actualmente con todas las plazas ocupadas y mantiene una lista de espera ante las nuevas solicitudes de ingreso.
La directora de la residencia, Inmaculada Gasulla, realiza un balance “muy, muy, muy positivo” de estos primeros doce meses de funcionamiento. La evolución del centro ha sido progresiva hasta alcanzar su capacidad actual, con usuarios procedentes del Matarraña y de otras zonas cercanas de Cataluña y Castellón, además de casos puntuales de otros territorios vinculados a la residencia de sus familiares.
Una plantilla de cerca de 30 trabajadores
La residencia cuenta con cerca de 30 trabajadores, muchos de ellos procedentes del Matarraña, el Bajo Aragón y la comarca catalana de la Terra Alta. Gasulla explica que uno de los principales retos durante este primer año ha sido la incorporación de personal, especialmente de auxiliares de enfermería y gerocultores, ante el aumento progresivo de residentes.
La directora señala que los momentos en los que el centro superó los 30 usuarios y, posteriormente, alcanzó los 60 obligaron a reorganizar parte del funcionamiento interno para adaptarse a las nuevas necesidades asistenciales.
En cuanto a los servicios, la residencia ofrece fisioterapia y terapia ocupacional, a los que ha incorporado propuestas como la terapia canina, con sesiones periódicas dirigidas por un especialista en alzhéimer y su perro. También desarrolla actividades de fitness y yoga, además de paseos saludables fuera de las instalaciones para favorecer el bienestar y la participación de los residentes en su entorno.
La adaptación de residentes y familias
El proceso de adaptación de las personas mayores es otro de los aspectos que el equipo aborda de forma individualizada. Cuando una persona ingresa, se elabora una historia de vida para conocer sus gustos, su entorno familiar y sus necesidades. Durante los primeros 15 días se realiza un seguimiento específico y se mantiene informadas a las familias sobre su evolución.
Gasulla destaca que la adaptación no siempre resulta igual de sencilla para todos y que, en ocasiones, también supone un periodo de ajuste para los familiares. Por ello, insiste en la importancia de que ambas partes se adapten y mantengan una comunicación constante.
En un territorio con población dispersa y municipios pequeños, la directora subraya que el principal objetivo es cubrir las necesidades de cada persona y garantizar que se sienta acompañada y cómoda. “El reto consiste en poder darles todo aquello que ellos necesitan”, explica.
Un aniversario con protagonismo para los residentes
La celebración de este jueves ha contado con una programación especial durante toda la jornada. El centro ha dado la bienvenida a familiares y autoridades, después un residente ha pronunciado un discurso, antes de que las propias personas usuarias acompañasen a los asistentes en un recorrido por las instalaciones.
Tras un menú especial, la programación ha continuado a las con un acto simbólico, un concierto, baile y merienda. Además, durante el resto de la semana se desarrollarán otras actividades, entre ellas un bingo especial y talleres de manualidades. La elección de los residentes como protagonistas del recorrido responde a la voluntad de reconocer que el centro es su hogar. “Al fin y al cabo es su casa y son ellos quienes viven aquí”, señala Gasulla.
De cara al segundo año, la residencia se propone seguir mejorando la atención, mantener la calidad asistencial e incorporar nuevas actividades adaptadas a las necesidades de los usuarios. Entre los recuerdos más especiales de este primer aniversario, la directora destaca tanto el día de la apertura como esos pequeños momentos cotidianos en los que una persona con deterioro cognitivo logra recordar el nombre de una trabajadora. Un gesto que, según explica, recompensa el esfuerzo diario de todo el equipo.









