En la misma recta, pero 60 años después celebró el Real Automóvil Club Circuito Guadalope sus actos centrales por el aniversario. Lo hizo acompañado de pilotos que ya habían participado en las carreras del Gran Premio Ciudad de Alcañiz. Entre ellos, los hermanos Blanco, Iñaki y Goiburo o Xavier Riera, el piloto que más veces se ha puesto su nombre en el palmarés del Gran Premio Ciudad de Alcañiz.
También hubo un nutrido grupo de autoridades locales y del Gobierno de Aragón con el consejero de Turismo Manuel Blasco al frente. «Cada año nos acordamos de este circuito urbano, que fue posible gracias a la colaboración de todos los voluntarios que trabajaron desinteresadamente en el montaje del circuito», defendió Miguel Ángel Estevan, primer edil de Alcañiz.
La fecha elegida no es una cualquiera, ya que coincide con la de la celebración de la primera edición de la cita organizada en el circuito urbano Guadalope y promovida por el Dr. Joaquín Repollés, miembro en aquel momento de la corporación. Fue un día especial para el club, y además, todos los que pasaban por la avenida paraban porque justo en la salida había un vehículo que llamaba la atención a cualquiera, además del R21 Turbo con el que Guillermo Barreras estuvo participando en el circuito y que pocos no dudaron en fotografiarlo o el BMW 3000 de los hermanos Blanco, entre otros.
Desde 2003 tomó las riendas del club Jesús Baquero, actual presidente, que celebró el hito con los pilotos, que después firmaron autógrafos para todos aquellos que así lo quisieran. «Tenemos una imagen viva de ese recuerdo que hace 10 años pusimos en marcha con la colocación del guardarrail original. Este recuerdo es para todos aquellos que nos permitieron escribir la historia», dijo Baquero.
Detrás de ellos, se podía ver uno de los carteles que se ha restaurado del por el 60 aniversario y del que se espera poder inaugurar un museo abierto en un futuro. El paseo por el antiguo circuito concluyó el acto que se emplazó al próximo 20 con la concentración de vehículos clásicos y competición especial por el 60 aniversario.
















Uno de los mayores homenajes al Circuito Guadalope y a todos los que de una forma u otra colaboramos en las realización de las pruebas sería mantener vivo el recuerdo y se me ocurre que tan pronto acabe la humanización de los viales se pinte el asfalto de TODO EL CIRCUITO de un color especial que lo haga resaltar y nos recuerde lo vivido.