El reciente rechazo por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) a la declaración de impacto ambiental de un parque eólico proyectado por Endesa entre Andorra y Albalate del Arzobispo vuelve a poner el foco sobre el nudo Mudéjar, todavía paralizado. Y es que a pesar de que la instalación denegada nada tiene que ver con el macroproyecto renovable del nudo, si podrían hacerlo los criterios que han motivado que la declaración haya resultado desfavorable.
Concretamente, el MITECO ha considerado que los aerogeneradores del parque eólico San Jorge, de 75 megavatios (MW) de potencia, podrían afectar a la fauna silvestre cercana, al situarse a menos de 10 kilómetros de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), unos criterios que no se han tenido en cuenta para otros proyectos y que ahora hay que ver si se mantienen para los parques del Nudo, que se situarían a todavía a menos kilómetros de dicha zona protegida.
De este modo, peligrarían tres parques del nudo Mudéjar, especialmente el denominado como ‘Empeltre’, que prácticamente coincide con la zona.
Como parte del parque San Jorge se pretendían instalar 13 aerogeneradores, siete de ellos «colindantes a la ZEPA ES0000303 Desfiladeros del río Martín y a 1,3 km de la ZEC ES2420113 del Parque cultural del río Martín». Además, el estudio de impacto también localiza muy próxima a la agrupación de aerogeneradores M8-M11 a una pareja nidificante de águila real. Ahora, tras el rechazo del MITECO, Endesa tendrá que reformular el proyecto.
Desde la Plataforma a favor de los Paisajes de Teruel tachan de «muy sorprendente» esta resolución. «Hay parques que han salido adelante situándose a tan solo 150 metros de la ZEPA. Es algo que demuestra que los criterios del MITECO varían según quién evalúa los proyectos. Aun así, en este caso, celebramos esta resolución que ampara al paisaje», explica el portavoz de al plataforma, Javier Oquendo.
No se puede asegurar que los mismos criterios de San Jorge vayan a contemplarse para el nudo, pero de hacerlo, «sería preocupante porque complicaría las cosas para Endesa». Cabe recordar que el proyecto supone una inversión de la eléctrica que supera los 1.800 millones de euros. Estaba previsto que el macroproyecto renovable obtuviera la declaración de impacto ambiental este mismo mes. No obstante, todavía no hay novedades en el trámite.
Desde el Ministerio aseguran que está «muy avanzada», pero sin concretar plazos. «Se trata de un proyecto gigantesco, y para el que se tienen que tener en cuenta muchísimas cuestiones. Es normal que tarde tanto», apuntan fuentes consultadas. Endesa, por su parte, ha preferido no realizar declaraciones, aunque en las últimas intervenciones públicas ya aclaró que el trámite es «indispensable» para poder continuar con el proyecto que prevé reactivar la economía de Andorra y los pueblos de alrededor.
Desde la Plataforma a favor del Paisaje insisten en que el impacto del nudo se traduce en un «efecto acumulativo», ya que en la zona también se instalarán otros proyectos como el de Catalina, de CIP. «Se llenará de placas. Y todavía hay que ver cómo desarrollarán todo lo que son las hibridaciones», defiende Oquendo.










Por sentido común, está todo lleno de aves migratorias, está el cernicalo primilla, infinidad de ciervos, corzos y jabalíes, una de la mayores poblaciones de Europa de tomillo san juanero, olivos centenarios, lobos, zorros, conejos, liebres, perdices, codornices , por favor respeten nuestro medio natural. Acabemos ya con esta locura de las placas solares.
Mucho mejor los desmontes y el carbón, donde va a parar.
Pues habrá que encontrar un punto de equilibrio, porque si no, en unos años, todos al plano.