La Asociación Empresarial celebró el viernes la XVI edición de su gala anual en Gargallo en una noche de fiesta en la que también se conmemoraron sus 25 años de historia. Más de un centenar de invitados entre empresarios, autoridades locales, comarcales, provinciales y autonómicas acompañaron a los galardonados en una entrega de premios que es entendida por la asociación como un día de encuentro de «un sector vital que sigue luchando». Su presidente, Roberto Miguel, realiza un balance de la situación que atraviesa el sector.
¿En qué momento se encuentra el sector empresarial?
El comercio es, sobre todo, un área en la que se está produciendo un cambio muy profundo gracias a la digitalización. Aunque en esta zona particularmente tenemos una serie de características que lo han hecho todavía incluso más difícil después de la pérdida de ese motor económico que nos daba el soporte de la minería. Hemos evolucionado y resistido, pero aún estamos, lamentablemente, a la espera de esos grandes cambios que se nos prometieron en cuanto a reindustrialización de la zona.
El nudo Mudéjar supone gran parte de esa reindustrialización. ¿Será este el año en el que finalmente se materialice?
Creo que es como si me preguntaras qué combinación de la lotería primitiva va a ganar, porque llevamos tanto tiempo esperando y hemos hablado tanto de esto y finalmente todo sigue igual. Si se van viendo cositas, pero desde luego nada de esos 3.000 empleos o esas inversiones que se nos han comunicado reiteradas veces. Hay movimiento, pero todavía no se traduce en lo que el territorio necesita.
¿Cuáles son las principales fortalezas del tejido empresarial que continúan con sus proyectos en la zona?
La mayoría de las empresas de esta zona llevamos muchos años afianzadas en el territorio. Venimos de segunda o tercera generación. La principal fortaleza es nuestra resiliencia y, sobre todo, que nos gusta mucho donde vivimos, que es lo que hace que tengamos vocación de servicio a nuestros clientes.
Desde la asociación lleváis 25 años acompañando al sector, ¿cómo ha evolucionado el papel de esta entidad durante este tiempo?
Uno de los cambios más significativos se ha basado en centrarnos más en la juventud, dándoles esa oportunidad de conocer cómo es el tejido empresarial y comercial de la zona a través de los institutos y grados medios y superiores. El objetivo siempre ha sido mostrarles que hay mucha gente que todavía cambia su actividad empresarial, económica y laboral para, si se puede, despertar cierta inquietud en ellos. Además, siempre hemos seguido apoyando a nuestros socios, así como organizando citas como los premios, que al final son momentos que nos sirven para fortalecernos.
La falta de mano de obra sigue siendo uno de los principales problemas. ¿Qué medidas se deben tomar para revertir esta situación?Es un problema en el que influyen muchos factores. Los tiempos han cambiado para todo, incluyendo al comercio y al mundo laboral. Creo que ha habido una pérdida de sacrificio que tenían nuestros padres o nosotros mismos al empezar con nuestras empresas, cuando no nos importaba trabajar 14 horas o quedarnos sin vacaciones. Entonces todo era crecer, y ahora la sociedad actual ha perdido en parte esa ambición. Y esto se debe a otras cuestiones, como la dificultad que pone la normativa laboral para contratar trabajadores. También sigue habiendo una gran diferencia entre el autónomo y el empleado, y eso hace que cada vez todo sea más complicado.
Es un problema en el que influyen muchos factores. Los tiempos han cambiado para todo, incluyendo al comercio y al mundo laboral. Creo que ha habido una pérdida de sacrificio que tenían nuestros padres o nosotros mismos al empezar con nuestras empresas, cuando no nos importaba trabajar 14 horas o quedarnos sin vacaciones. Entonces todo era crecer, y ahora la sociedad actual ha perdido en parte esa ambición. Y esto se debe a otras cuestiones, como la dificultad que pone la normativa laboral para contratar trabajadores. También sigue habiendo una gran diferencia entre el autónomo y el empleado, y eso hace que cada vez todo sea más complicado.
¿Cómo ves el relevo generacional en la zona?
Va a ser el caballo de batalla de los próximos años. Es un problema que, lamentablemente, va a provocar que en 5 o 6 años cierren muchos de los negocios que hoy son rentables en Andorra. Suena duro, pero es la realidad. Para revertirlo hace falta mucho apoyo público, con, por ejemplo, campañas de concienciación junto con instituciones como Cámara de Comercio, que ya ha hecho planes para intentar paliar este problema.
Andorra cuenta con el centro de emprendedores, ¿a qué capacidad se encuentra? ¿La respuesta de las empresas está siendo la esperada?
El centro de emprendedores, un instrumento del Instituto Aragonés de Fomento del Gobierno de Aragón, se encuentra actualmente ocupado al 80%. De hecho, acabamos de ocupar el penúltimo despacho que nos quedaba libre. Está ayudando a que nuevos emprendedores puedan incorporarse al sector sin meterse en grandes costes.
El tejido empresarial también recibirá ayudas de otros fondos como el de la Transición Justa, de 88,1 millones. ¿En qué deberían invertir las empresas este dinero para que su efecto perdure?
Son ayudas con las que hay que apostar por proyectos que realmente tengan arraigo en el territorio. Estos son fondos con mucho dinero, pero como todos los europeos, no es tan sencillo acceder a ellos. Los plazos son complicados, y administrativamente son muy farragosos. Todas las ayudas que vengan serán bienvenidas, pero no solo se trata de poner el dinero, sino de saber cómo ejecutarlo, que eso es lo complicado para las empresas y las administraciones públicas.








más ayudas a los que ya están y van con el agua al cuello y menos viajecitos.
Yo siempre he creído que se tiene que hablar para la zona rural de una menor presión fiscal, en vez de ser receptora de ayudas o subvenciones. Hacer de la zona rural, una zona con menos imposición fiscal, y que sea atractiva tanto para las empresas e industria, como para los potenciales habitantes. El tema de las ayudas y subvenciones es siempre problemático, no deja de ser de manera encubierta, politica partidista realizada con dinero de todos nosotros. Y de todas formas, comparto lo mismo que tu, el dinero publico se debe gastar bien, nada de frivolidades y gastos espurios.
toda la razón. El dar dinero algun dia pudo servir, pero ahora no. Las ayudas fiscalies mucho mejor.
me refería a ayudas de cualquier tipo, fiscales serían lo más para muchos sectores hundidos por los impuestos