Seis asociaciones de Caspe, Fayón y Nonaspe van a recibir 16.294,62 euros de la Diputación de Zaragoza para la dinamización del patrimonio cultural. La línea de ayudas de la institución provincial suma en total 150.000 euros y llegarán las subvenciones a 57 entidades zaragozanas. "Se trata de un plan para poner en valor el importante patrimonio cultural de los municipios, así como para potenciar las actividades de las asociaciones y entidades sin ánimo de lucro, cuyo fin es la defensa y promoción del mismo", destacan desde la DPZ.
En el Bajo Aragón-Caspe, las asociaciones beneficiarias son la Cofradía de Jesús Atado a La Columna de Caspe (2.196,96 euros), la Asociación Panrural (3.208,74 euros), la Asociación de Empresarios y Emprendedores de Fayón (2.588,39 euros), la Fundación Fayón Cultural y Patrimonial (1.883,05 euros), la Fundación Amics de Nonasp (3.208, 74 euros) y la Asociación Amics de Nonasp (3.208,74 euros).
Con estas subvenciones, se invertirá en la restauración de la peana de la cofradía, actividades en torno al paisaje frutal en Valtorres, los proyectos 'Fayón, un río de historia viva' y 'La Historia del Cardenal'; así como los trabajos de edición y publicación de folletos y la impresión de fotografías de oficios antiguos; y la publicación del segundo libro de fotografías antiguas y visita guiada a la Torre de vigilancia óptica.
La diputada delegada de Cultura, Charo Lázaro, ha hecho hincapié en que la Diputación de Zaragoza «apuesta por la dinamización cultural del medio rural y con estas subvenciones se financian actividades que favorecen la protección del patrimonio histórico, cultural y artístico, como yacimientos arqueológicos, edificios y conjuntos histórico-artísticos, archivos fotográficos o indumentaria tradicional» y ha recordado que, año tras año, se hace «un importante esfuerzo económico para apoyar a las entidades que las organizan».
"Memoria viva"
El patrimonio cultural, ha recordado Lázaro, «es la memoria viva» de un municipio y su preservación «fortalece la identidad local». Por ello, ha asegurado que conservando iglesias, archivos, tradiciones orales y espacios patrimoniales, se mantiene un legado tangible e intangible que facilita la lectura de la historia y la continuidad entre generaciones.
La diputada ha insistido en que la conservación del patrimonio exige "fondos sostenibles y una coordinación eficiente entre instituciones" y es precisamente en este marco donde la Diputación de Zaragoza «desempeña un papel clave al contribuir a esa conservación mediante la puesta en marcha de planes estratégicos que apoyan a los municipios, como esta línea de subvenciones». "Un patrimonio bien cuidado suele atraer turismo, dinamiza la economía local y genera oportunidades de empleo en sectores como la restauración, la cultura y el turismo cultural», ha añadido.







