Sofía Pérez, periodista del Diario.es estará los próximos días 15 y 16 de septiembre el VII Curso de Periodismo de Alcañiz que en esta edición está centrando en la salud mental. La ponente habla sobre cómo se debe tratar la actualidad de la salud mental y reflexiona sobre el estado psicológico de los profesionales de la información.
Imagino que con ganas ya de estar en Alcañiz y poder hablar de una temática tan importante.
Sí, este tema está ocupando la agenda, especialmente desde hace cuatro o cinco años de una manera muy intensa. Creo que juntarnos los periodistas a hablar y a reflexionar junto con los asistentes, y con los alumnos que acudan, creo que nos puede ayudar a salir con más claridad del encuentro y con nuevas ideas sobre cómo cubrir este tema que es tan complejo.
¿Es difícil hablar sobre salud mental en medios de comunicación?
No es difícil, pero creo que los periodistas tenemos que reflexionar un poco sobre cómo tratamos la salud mental para evitar caer en estereotipos, en victimizaciones. Es un trabajo que tenemos que estar constantemente revisando. Hemos pasado por una etapa en la que no se hablaba y ahora sí. Ahora, quizá también, tenemos que dar un paso más e indagar un poco mejor en cómo hablar de ello.
¿En qué se puede mejorar?
Creo que a veces nos repetimos o damos enfoques muy parecidos, y necesitamos abrir puertas y ventanas. Escuchar más a las personas, por ejemplo, a las que tienen problemas de salud mental. Muchas veces hacemos artículos y hablamos con expertos, pero no con personas que pasan por eso. En general, el periodismo de salud tiene una responsabilidad enorme en cuanto a periodismo de servicio. No es lo mismo informar sobre un estudio que habla de los planetas o el universo, que sobre una enfermedad que te afecta directamente. Entonces ahí creo que tenemos que ser especialmente cuidadosos de no crear falsas expectativas ni alarmas en temas que son muy delicados para la población.
Es importante también analizar el estado psicológico o de salud mental de los propios periodistas.
Sí, eso es un gran tema. No es fácil informar sobre ello, estando en condiciones de mucho estrés, de sobrecarga laboral. Esto es como un elefante en la habitación en la profesión. Que nadie se ha atrevido a escribir un tema, a escribir un reportaje sobre esto. Igual hablamos también de ello porque somos los primeros afectados muchas veces. Supone hacer un ejercicio de mirar hacia adentro y de hacer una crítica también al sistema de medios en el que estamos todos nosotros.
Supongo que tenemos que saber ponernos límites.
Sí, creo que también hay una parte en la que todas y todos los nos ponemos la capa de periodista, interpretando un papel en el que estamos haciendo nuestro trabajo. También necesitas un cierto blindaje respecto a las cosas que vives y cuentas. Es necesario guardar una distancia profesional, que es también saludable.
¿Qué nos vas a explicar en estas jornadas?
Estoy en una mesa en la que vamos a hablar de cómo contamos esto y quién lo cuenta. Entonces espero que podamos, entre todos, hacer una reflexión sobre cómo estamos contando las cosas. Creo que en el periodismo a veces faltan espacios de compartir entre iguales, de reflexionar sobre estos asuntos porque vamos tan rápido que no nos da tiempo. Hace falta parar un minuto y decir bueno, vamos a ver cómo lo estamos haciendo. Espero que podamos compartir, que podamos ser críticos también con las cosas que hacemos y en las que tenemos que mejorar, y que la experiencia compartida sirva a todos nosotros para volver a nuestras redacciones con nuevas ideas para seguir cubriendo este tema.









