Con las tablets colgadas del cuello y atendiendo a las indicaciones del guía, los visitantes del castillo de Albalate del Arzobispo este viernes han podido disfrutar de una experiencia inmersiva. El proyecto de musealización digital ya ha comenzado a andar y lo ha hecho con el agrado de las primeras personas que lo han probado en la presentación que se ha llevado a cabo en la mañana de este viernes para toda la ciudadanía. Y han sido unos cuantos los vecinos que han subido hasta la fortaleza que tantas veces han visto y recorrido, pero esta vez, de un modo muy distinto.

Los visitantes, guiados por Alfredo Martínez, pueden disfrutar de una visión 360º en la zona del patio; la terraza del castillo se puede visitar con realidad virtual y también 360º; y dentro de la capilla, hay aplicadas técnicas de realidad aumentada. Además, este verano regresan las visitas guiadas nocturnas que se añaden a las diurnas.

Los vecinos han conocido las últimas actuaciones que se han llevado a cabo en el castillo con una convocatoria de subvenciones procedente del Instituto para la Transición Justa (ITJ). Por un lado, la consolidación del torreón islámico y diferentes actuaciones en la Sala Gótica con una inversión de 284.383 euros. Por otro lado, con 51.546, se ha llevado a cabo digitalización de la musealización del castillo. "Se trata de acercar a la gente a las nuevas tecnologías y conocer de otra manera la historia y nuestro patrimonio, pensamos que ha gustado a quien lo ha probado", ha dicho la alcaldesa, Celia Trullén.

El proyecto es más ambicioso, porque en futuras fases pretende unir varias tecnologías como la realidad aumentada, realidad virtual y videomapping. "La idea es acercar al visitante esa realidad oculta que está detrás de la historia y de los restos que encontramos y, para hacerlo más comprensible, lo hacemos utilizando esas tres tecnologías", ha apuntado el coordinador del proyecto, José Ángel Guimerá. Todo el recorrido se apoya con vídeos que ayudan a conocer mejor la historia e, incluso, a acercar al visitante a los elementos más alejados como son los canecillos que se recuperaron recientemente de la techumbre.

Por su parte, el Subdelegado del Gobierno en Teruel, Enrique Gómez, que también se ha colgado la tablet y ha probado la experiencia, ha destacado la inversión realizada y el fin para el que lo ha destinado Albalate. "Estamos recuperando patrimonio y no solamente eso, sino que además estamos activando una de las palancas que cada vez se está impulsando más, que es el turismo profesionalizado de una manera que aglutina diferentes medios y, por lo tanto, hay que estar muy satisfechos por el trabajo llevado a cabo", ha asegurado. Se trata de un trabajo que, "evidentemente, lleva una componente técnica y de esfuerzo por parte tanto del Ayuntamiento como de otras administraciones, en concreto el ITJ y el Ministerio de Transición Ecológica", ha añadido.
El proyecto ha sido desarrollado por un equipo multidisciplinar integrado por el historiador y guía local Alfredo Martínez Tirado, el arquitecto especialista en restauración patrimonial José Ángel Gil Bordás, el documentalista y coordinador técnico José Ángel Guimerá Maurel y la empresa adjudicataria Invelon Technologies.























Interesante iniciativa. A mí me gusta más que las visitas a lugares de interés histórico se realicen por medio del guía humano de toda la vida. Es un puesto de trabajo. Y cuando te explica las cosas estás mirando los objetos reales sin intermediarios digitales. No acabamos de salir de la cultura del móvil y la tablet. Pienso que todo lo que es tecnológicamente posible, como esta iniciativa, no tiene que ser aplicado de forma masiva a todos los escenerarios existentes. Visitar un lugar histórico no tiene que ser un paseo donde estás arrastrando una tablet, junto a un móvil que todo el mundo lleva en el bolsillo. Demasiada tecnología… Este artículo es un buen ejemplo.